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miércoles, 25 de abril de 2007

Destino

24 de Marzo de 1982
No sé lo que me depara el destino, ni si... no, no puedo, no debo pensar más o me volveré loca. Quisiera dar marcha atrás, no haber pasado por delante de ellas, seguir pensando puerilmente que aquella mujer en silla de ruedas llevaba en su vientre la promesa de un hijo..., quisiera no haberlas visto, quisiera dejar de pensar pero no... no puedo, pero sí... sí puedo prometer que si algún día estoy muy mal, nunca, nunca dejaré que digan a ninguna chica de diecisiete años, ni a nadie... mi hija andaba como tú. Lo juro por Dios.
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Temblando, como una brizna de hierba azotada por el alocado viento del destino, cerré mi querido diario. Y abrazada a la almohada, después de atravesar inmensos mares de dudas, incertidumbres y miedos, me quedé dormida... -pag 54, Fotos de un Adiós-

Soñé,
un paseo a las estrellas
columpiándome en la luna
convirtiéndome en princesa.
Soñé
un paseo por el cielo,
agarrándome a tu mano
estrechándome en tu pecho.
Soñé,
soñé que te quería
soñé que te tenía
por soñar...
soñé que tú me querías.


-pag 95, Fotos de un Adiós-

Cantando...

¡Qué tiempo más raro!
A la mayoría de la gente se le llena la boca diciendo: ¡el cambio climático!. La sociedad es alarmista por naturaleza, hace algunos años hubiéramos dicho simplemente: hasta el 40 de Mayo no te quites el sayo.
Cierto que nos estamos cargando el planeta, y si les hablo de los que se negaron a firmar el protocolo de Kioto...
Otro día, no me quiero cabrear. El gimnasio me dejó realmente cansada y hoy tengo que hacer demasiadas cosas, aunque sólo me gustaría tumbarme.
Y cantar.
Una de esas canciones que te retuercen el alma, que pellizcan recuerdos, que yo cantaba cuando era pequeña...


-Anduriña-, Juan y Junior.

En Galicia un día yo escuché,
Una vieja historia en un café.
Era de una niña que del pueblo se escapó, Anduriña joven que voló.
Lloran al pensar dónde estará,
Mas nadie la quiere ir a buscar.
Anduriña la llamaron los que allí dejó, Torna pronto a puerto, por favor.
Un abuelo está junto al hogar,
Habla y me sonríe con maldad.
Anduriña es joven, volverá ya lo verá,
Es un pajarillo sin plumar.
En un día gris se posará, Su misterio ya no lo será. El nombre Anduriña, ya jamás se lo dirán,
Pero mientras tanto dónde está,
¿Dónde está?
Anduriña ¿Dónde está?.

Dedicada a todos aquellos que amamos Galicia, a mis amigos gallegos y en especial a Yuyu. La versión original se puede escuchar a la derecha del blog

martes, 24 de abril de 2007

En mis manos

Tengo la vida en mis manos
y me da miedo fallar,
no saber traerte
a mi noche sin hogar.

Tengo la luna en mis manos,
y me asusta recordar
que una vez fui gaviota
sin alas para volar.

Tengo mi sed en las manos
y ya no puedo gritar,
que te quise en un momento
y no te puedo olvidar.

Memo, más allá de la poesía

“ Preciso de un disfraz, desearía no sentirme inseguro sino como un arlequín, que sabe lo bello que es”.
Cada atardecer cargado con su pequeña tarima llega al parque. Mientras acaba de embadurnar su cara de blanco el lejano violín de un músico callejero alimenta su melancolía. Se abrocha la raída chaqueta, anuda sus zapatones rojos y colocándose el aplastado bombín, se encarama al escenario.
La danza de colores habida en el cielo baña el lugar, cincelando de una luz perlada al solitario Memo. Impávido. Inmóvil. Diríase que ha dejado de vivir, que sonríe y gesticula mecánicamente cuando alguien deposita una moneda a sus pies. Y sin embargo, el mimo, nunca se siente tan vivo como cuando observa la existencia de los demás desde su altar; la jovial algarabía de los chiquillos correteando, el albor de un tierno romance, los apasionados besos de amantes fugaces. Memo se pierde en la ternura contemplando a una joven que con un pecho al descubierto amamanta a su bebé, y se ahoga en el volcán de la fantasía al mirar a Celia.
Celia, una bonita muchacha morena de no más de veinte años que vende cupones, desde su silla de ruedas, en la entrada del parque.
Un día Memo se acercó hasta ella. Echando mano de sus escasas monedas le compró un cupón.
-¿Quieres que acabe en algún número en especial?
Un gorrión gorjeó. El mimo parpadeó cómicamente y moviendo su cabeza de lado a lado, le ofreció una rosa. La chiquilla haciendo ademán de coger la flor estiró su brazo. Memo tomó la pálida mano y se la llevó a sus labios rozando su anverso. Celia con una sonrisa turbada retiró la mano. Sus miradas se cruzaron por un instante eterno donde el amor, si tiene brazos, les estrechó volcando fuego en sus entrañas. El mimo antes de alejarse dejó la rosa sobre su falda.
Desde aquella tarde, que en su memoria siempre será ayer, Memo es feliz sólo viéndola, sabiendo que esta allí, adivinando que: “ el alma que hablar puede con los ojos también puede besar con la mirada ”. Y Celia..., a la mujer le estalla su ser en pálpitos de ilusión al verle llegar; cuando al pasar junto a ella le regala una rosa, un pétalo de atardecer.
Él, con su pereza y miedo a vivir sin disfraz, ella, con la eterna pereza en sus miembros, galopan fundidos en un sólo corazón hacia la eternidad..., buscando el ocaso de la luna..., más allá de la poesía.

-pag 47, Fotos de un Adiós-

lunes, 23 de abril de 2007

Y las estrellas dijeron tu nombre

Sonata de otoño,
apoyada en la ventana,
gritándole al cielo mi soledad en tonos malva.

Tus ojos en mi alma,
tu luz en mi garganta,
mi boca en tu recuerdo.
Te quería,
te imaginé, te creé
¡te necesitaba tanto!

La vida se había parado sin darme cuenta
y aquella noche afarolada,
entre tranvías de sueños y despertares,
se abrió el suelo bajo mi pies.

Tragicómicos rizos de luz surgieron de la nada,
cuadrados de ilusión penetraron en el tiempo.
gacelas de deseo recorrieron el aire,
el mundo estalló.

Te quería,
te imaginé, te creé.
Dédalo de virtudes ensoñadas,
pintadas,
disfrazadas.

Velos de luna, magia azul, ojos blancos.
en mi alma había vida de nuevo,
a nadie importaba que fuera inventada.
Te quería.

Caminábamos bajo mares de amapolas,
surcábamos los infiernos de la felicidad,
amábamos entre mentiras y verdades,
me equivoqué.

La fantasía me atrapó,
los sueños se desbocaron
arreciaron besos y caricias...
Y las estrellas dijeron tu nombre.

Quizás nunca te necesité tanto,
ni te imaginé, ni te creé,
y hasta puede que quizá,
te quisiera de verdad.

-Por la puerta de atrás-

Pues sí...

como ha descubierto mi nuevo amigo estoycolgado, hoy es un día muy señalado ;).
Dicen que un 23 de Abril nació Shakespeare también que murió un 23 de Abril. También en éste día murió Cervantes, de ahí que hoy sea de día del libro.
¡Felicidades Libro!

Me hubiera gustado estar en Barcelona hoy, pero ni me editor se ha acordado de mí, y causas mayores me retienen aquí.
Hoy hace 19 años que me casé, tenía 23 años, él 25. Nadie apostaba un duro por nosotros, por mí.

Y... ¡aquí estamos!

domingo, 22 de abril de 2007

El hombre del piano

Esta es la historia de un sábado, de no importa que mes,
y de un hombre sentado al piano de no importa que viejo café.
Toma el vaso y le tiemblan las manos, apestando entre humo y sudor, y se agarra a su tabla de naufrago, volviendo a su eterna canción.
Toca otra vez, viejo perdedor, haces que me sienta bien, es tan triste la noche en que tu canción sabe a derrota y a miel. Cada vez que el espejo en la pared le devuelve más joven la piel, se le encienden los ojos y su niñez viene a tocar junto a él. Pero siempre hay borrachos con babas, que le recuerdan quien fue, el más joven maestro al piano vencido por una mujer.
Ella siempre temió echar raíces, que pudieran sus alas cortar y en las jaula metida, la vida se le iba y quizo sus fuerzas probar. No lamenta que de malos pasos, aunque nunca desea su mal, pero a ratos con furia golpea el piano y hay algunos que le han visto llorar.
Toca otra vez, viejo perdedor, haces que me sienta bien, es tan triste la noche en que tu canción sabe a derrota y a miel.
El micrófono huele a cerveza y el calor se podría tocar, solitarios oscuros, buscando pareja, apurándose un sábado más. Hay un hombre aferrado a un piano la emoción empapada en alcohol, y una voz que le dice: "pareces cansado, y aún, no ha salido ni el sol".
Toca otra vez, viejo perdedor, haces que me sienta bien, es tan triste la noche en que tu canción sabe a derrota y a miel.


Ana Belén

Ella lo dijo todo... o casi (2)

“No llevaré ninguna imagen de aquí
me iré desnuda igual que nací.
Debo empezar a ser yo misma y saber
que soy capaz y que ando por mi pie”.

Estábamos parados en un paso de cebra, los ojos de mi marido seguían las piernas que nacían de una corta minifalda. Me moría un poquito más cada vez que le veía mirar a otra. Inseguridad, gritaba algún visitante de mi mente. Pero no le podía tapar los ojos, no podía poner faldas hasta los tobillos a toda persona femenina con piernas. Gorda o delgada. Si movía con gracia las caderas al andar...
Le pegué un codazo. El coche de atrás nos había pitado y él seguía embobado...
-pag, 243 Fotos de un Adiós-

“Sentada en el andén
mi cuerpo tiembla y puedo ver,
que a lo lejos silba el viejo tren
como sombra del ayer”.

Cuando era pequeña había encontrado un viejo álbum de fotos en casa de los abuelos. Estaba perdido en el sótano entre cientos de trastos olvidados. Desde entonces lo tenía yo, y aunque durante un tiempo lo cuidé con esmero, el polvo acabó cubriéndolo. Y aquellos días en los que no quería mirar a la silla con ruedas que había entrado en mi casa, limpié las telarañas del viejo álbum...
-pag 245 Fotos de un Adiós de María Narro-
((la letra y música de la canción
de Ana Belén está a la derecha del bolg:
ella lo dijo todo... o casi))

sábado, 21 de abril de 2007

Lágrimas de luna

Tardes mariposa
sueños alborotados,
ojos carmesí,
espirales de luna cruzan el aire cuando me miras.

Blues en el alma
niños en el vientre del cielo,
mares escondidos detrás de mí,
velos de luna caen de la noche cuando me besas.

Días cuadrados
guerras dormidas,
bocas azules,
lágrimas de luna lamen mi cara cuando te vas.

Cartas de silencios
peregrinos de caricias,
espejos abandonados detrás de mí,
soledades de luna llenan mi vida cuando no estás.


-Por la puerta de atrás-

El hombre que susurraba...

Ha tardado en salir, pero ya está aquí. Si hay una película que me remueve entera, como bien saben las dos personas que mejor me conocen en el mundo -Mafalda y la Pantera rosa-, es ésta.
Lo mejor: el caballo, el Amor a los caballos; la historia de superación; la escena del baile, los paisajes...
Lo peor: no tener tiempo para verla otra vez.


El hombre que susurraba a los caballos.


*No ayudo a personas que tienen problemas con caballos, de hecho, ayudo a caballos que tienen problemas con personas.



*Tú puedes siempre que quieras.
*Creo que me estoy enamorando.

viernes, 20 de abril de 2007

Epidemia

Puerta del Sol, Madrid. Faltan diez horas.
La pareja de municipales les amonesta. Ellos no entienden por qué, sólo hablan, no tienen la culpa de que la gente quiera escuchar. Es inaudito. Una ciudad llena de prisas, donde se pisa a cualquiera por llegar el primero a... a cualquier sitio, lo importante es llegar antes que nadie, y sin embargo, aquella mañana los viandantes se estaban volviendo locos. La aglomeración de gente crece. Nadie presta atención al llanto del móvil, ¡¡nadie lo lleva pegado a la oreja !. Escuchan y hablan mirándose a los ojos.
- Pide refuerzos Matías, aquí se cuece algo gordo- le dice un municipal a otro por el walkie-talkie aún encontrándose uno junto al otro.

Central Park, New York. Faltan cinco horas.
- ¡Rápido para ! ¡aquí mismo coño !
Charles y su compañero se dirigen medio corriendo, acariciando la porra con una mano mientras que con la otra se aseguran del lugar de su pistola, hacia el tumulto inusual de ciudadanos. El sol adorna la mañana, el aroma de los multicolores puestos de flores embriaga los sentidos, los solícitos depen... ¿ dónde están los dependientes ?.
- ¿ Qué pasa aquí ? ¡¡Abran paso !! ¡¡Abran paso a la ley, y usted conteste al móvil coño
- No es el mío señor, el mío lo apagué
- Smithy, vuelve al coche patrulla y pide refuerzos

Zona portuaria, Hong Kong. Faltan dos horas.
Las prisas se han detenido. Un manto cálido de luz arropa la ciudad. Viejos y jóvenes pescadores, niños, mamas con su cesta en el brazo, ejecutivos de recios bigotes..., hasta los perros quieren escuchar. Hacia el grupo, bajando una pedregosa callejuela, caminan dos policías pero antes de llegar, el grupo ha crecido en demasía. Ho Chi Minh mira a su compañero:
- honolable, Fe Minh Chú, habel que buscal ayula - le decía mientras se inclinaba ante su compañero.

Noticias de la BBC. Faltan veinte minutos.
Y una noticia curiosa para cerrar el informativo, ésta noche se producirá el primer eclipse de luna de este siglo como ya saben, pero durante el día de hoy se ha extendido un burdo rumor: el encuentro con el antídoto de la incomunicación no existe, por lo tanto no se producirá durante el eclipse ni nada caerá del cielo. Quien está incomunicado es porque quiere. Les informó Ann Garrenge.
- ¡Eres fantástica, la mejor, the number one ! -Ann se volvía con ojos radiantes para agradecer las palabras de su jefe, pero él seguía acariciando y vitoreando a la cámara- ¡¡qué nitidez !!
La presentadora abandonó los estudios de televisión. El eclipse duraría cien minutos.
-¡ya ha empezado, si por lo menos se viera desde Londres !
Caminaba mirando al suelo, a veces se sentía tan pequeña. No vio el haz luminoso que cayó varios metros detrás de ella. Envuelta en la soledad de la noche, se quitó sus exquisitos zapatos y empezó a saltar de charco en charco. El agua traspasaba sus delicadas medias de seda. La caricia de una tenue sonrisa se extendía por sus venas cuando observó que un niño, de indefinida edad, bañado en luz se acercaba hasta ella y le decía:

jueves, 19 de abril de 2007

Shakespeare dijo:


El resto es silencio
¡qué listo era!

Y María dice en Fotos de un Adiós:
Una rosa cuando te prohíben cortarla duplica su belleza.
¡qué complicado sois el género humano!