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lunes, 12 de diciembre de 2011

¡A por la Navidad...!

Compromisos, fiestas, compromisos, buenas caras, dulzura, hipocresía... Navidad.

Cada año llega antes ¿no?
Aglomeraciones, compras... y media hora esperando para ver... te arrimas y le rozas sin querer... ay por Dios, lo siento que no le vi.
Llevas esperando media hora y cinco minutos para que se quite, y nadie te ve a ti.


Algo así me pasó el sábado pasado con una gitana de estas que siempre llevan su delantal negro encima de la falda hasta los pies y debajo del abrigo, conjuntado todo con unas zapatillas de andar por casa y rodeada de cuatro o cinco churumbeles. Los niños en cuanto me vieron se olvidaron de los juguetes. Tan rocambolesco como increíble es tener complejo de juguete, pero haberlo ahílo.

Me miraban y tocaban los botones de mi silla como si fuéramos una atracción de feria... o mucho peor, como si fuera el mazinger z dispuesto a disparar a propulsión un guantazo a cada uno de los chiquillos. Mis ganas, con mi absurda diplomacia yo les quitaba sus sucias manitas de mi silla mientras llamaba a su madre.
-¡Señora se puede quitar, por favor, me deja pasar! -a esas alturas ya no podía salir ni pa’lante ni pa’trás- ¡Señora...!
Al comprender que la matriarca estaba aquejada de sordera profunda de indiferencia, la rocé. La rocé con tan buena suerte que la gitana dio un paso hacia atrás y se golpeó con mi silla.
Despacio porque yo estaba parada... llevaba media hora y cinco minutos parada detrás de ella.
E imagino que como estaba tan acostumbrada a soltar bofetadas sin ton ni son me quiso soltar una a mí. Y no me pegó porque mi marido que me estaba buscando le paró la mano.

-¡Ay, qué me ha roto el tobillo! –se quejó la gitana.
Yo blanca y con los ojos muy abiertos, era imposible...
Mi marido me mira para que vaya a por los de seguridad y que llamen a una ambulancia.
-¡Ya está bien, zeñor!, ¡ya no duele! –dice de nuevo la gitana mostrando y moviendo su pie enfundado en una vieja zapatilla.

Ante el alboroto, y todavía pálida, les dije a los de seguridad –son amigos míos- que no había pasado nada. Y seguí comprando, o mirando, con mi reluciente cara de Navidad que se había despistado.

Porque yo tengo cara de reluciente Navidad; porque el cáncer parece que se aleja de mi familia; porque mi novela, Las palabras del viento, que se publicará en abril brota dentro de mí con más fuerza que nunca; porque el 2012 será mi año; porque... la Navidad sólo es un estado de ánimo.

Y en las cenas compromiso, cuando reine la hipocresía, recordaré que fui princesa. Me hicieron sentir como tal.
Sin almenas, rejas ni palacios... a veces no hace falta.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Si yo te contara...




...así empieza la parte final de mi poemario ‘Por la puerta de atrás’ y acaba con el poema que hoy quiero gritar:



Te mentiría si dijera
que nunca pregunté al viento
si tú me querías..., te mentiría.

Te mentiría si dijera
que no he visto, en el ocaso de la luna,
a una sirena llorar,
que no he visto a miles de cisnes
rendirse ante la adversidad,
que no he visto tenues estrellas
vagando en la oscuridad.

Te mentiría si dijera
que la vida es un tobogán
de dulces sensaciones,
que la vida nace y muere
con cada valiente,
que la vida es una senda
ya marcada..., te mentiría.

Te mentiría si dijera
que nunca he visto marchitarse
la primavera,
que nunca he visto quebrarse
una quimera,
que nunca he visto perderse
mi fuerza entera.

Te mentiría si dijera
que siempre pregunté al viento
por qué a mí..., te mentiría.



Pero... ¿por qué llamar a un poemario Por la puerta de atrás? Quizá porque es un titulo protesta, ya que lo escribí hace varios años cuando se juzgaba más mi discapacidad que mi forma de escribir; o porque sé lo que es que unos escalones te digan: tú entras por la puerta de atrás; o quizá... De todas formas no quiero que nada de lo que he escrito hasta ahora caiga en saco roto... y leer algo tan cortito y diferente merece la pena. Creo.
Si lo quieres descargar, totalmente gratis, a la derecha del blog puedes hacerlo.

lunes, 5 de diciembre de 2011

El alquimista impaciente, de Lorenzo Silva

"Un cadáver desnudo, sin rastros de violencia, aparece atado a una cama en un motel de carretera. ¿Se trata o no de un crimen? El sargento Bevilacqua, atípico investigador criminal de la Guardia Civil, y su ayudante, la guardia Chamorro, reciben la orden de resolver el enigma..."




Hace unos días cayó en mis manos ‘El Alquimista impaciente’ de Lorenzo Silva, novela ganadora del premio Nadal 2000. No soy muy dada a la novela negra y sabía muy poquito del panorama actual español. Como siempre me quedaba en los clásicos y nada más; Conan Doyle con su Sherlock Holmes y Agatha Christie con su Hércules Poirot. Pero nunca sabrás lo que te pierdes hasta que no empiezas...


Y podía haber leído cualquier libro de Lorenzo Silva, de su amplia saga de Bevilacqua y Chamorro, pero... fue ‘El alquimista impaciente’. ¿Y qué tiene este libro, además de la maestría, sutileza y humor de su autor? Para alguien que ha nacido en la Alcarria y vive en Guadalajara lo tiene todo, porque la historia –totalmente ficticia- transcurre en la Alcarria. Y si ese alguien se ha criado rodeada de tricornios, apaga y vámonos –yo nací en una casa cuartel de la Guardia Civil-.


Pero ni apagamos ni nos vamos. Cierto que yo me he sentido totalmente identificada desde un principio y reconocido y palpado cada escenario –menos el de la central, soy incapaz de arrimarme-, pero El Alquimista impaciente... es mucho más. En su corte de novela policial la intriga, curiosidad y misterio se despiertan desde el primer párrafo; los encargados de resolver el caso: un hombre y una mujer, el sargento Rubén Bevilacqua y la guardia Virginia Chamorro con una sutil y preciosa química que sobrevuela entre ellos, química nada más. La trama gira entre la central nuclear de Trillo y la forma fácil de hacer ingentes cantidades de dinero. Con golpes de humor muy agudos sin perder un ápice la elegancia del buen escritor, Lorenzo Silva contagia las ganas de saber más en cada página bajo la sirena del coche oficial de Vila y Chamorro. Y aprender... es solo vapor de agua.

Y ¿qué dice el autor?

Esta novela fue escrita entre junio y septiembre de 1999. La primera idea databa de al menos tres años antes, cuando se insinuó en mi mente la posibilidad de recurrir a Chamorro y a Bevilacqua para hacer una aproximación novelesca a cierta fauna de la sociedad española actual, y a ciertos impulsos más bien insensatos que en nuestra sociedad mueven a numerosas personas. Por lo demás, intenté hacer un digno relato policial, que no es tan fácil como algunos parecen querer dar a entender, y como siempre, una historia que estimulara al lector. Con el resultado en la mano, creí que podía presentarla al Premio Nadal, y así lo hice. Ganó la edición del 2000 y llegó a muchos lectores, que es lo mejor que le puede pasar a un libro. Su salida en edición de quiosco, en el otoño del 2000, fue una gran noticia para mí. Toda mi juventud lectora se nutrió de libros baratos. Por eso es un honor y una satisfacción ver una novela mía convertida en libro barato, accesible a cualquiera (o casi).

http://www.lorenzo-silva.com/

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Mi querido diario intimo...


...hoy me desperté muy contenta y todavía no he mirado las noticias, ni huele a sopa sino a café recién hecho... por lo que sigo muy contenta. Realmente siempre estoy muy contenta así que no es de extrañar que esté muy contenta.


Creo que María se está enfadando, voy a cambiar de tema antes de que me quite el ordenador.
Os hablaré del tiempo... no, una mirada asesina me dice que mejor no. Venga, pues me presento que alguno pensará que María me ha sacado de la manga cuaaaaaaando realmente ha sido al revés. Sí, sí, sí, al revés has leído bien: yo me saqué de la manga a María; éste blog se debería llamar ‘Mafalda y el Sr. Shakespeare’ ¿a qué viene tutear a tamaña eminencia?, ¿esas confianzas?


Creo que se está rifando un tortazo y llevo todas las papeletas. Cambiaré de tema.
Ella no deja a sus sobrinos que manejen internet a solas, sabe que te meten pornografía y gente rara por todos los sitios. O ayer que se enfadó, o se le quitaron las legañas de golpe, cuando lee en su portal preferido: ‘Atrévete a tener relaciones sexuales con gente de tu mismo sexo ¡está de moda!’. María pensó que el atontamiento general ha llegado, no tiene nada en contra de la homosexualidad pero aquel titular, ilustrado sin complejos, estaba fuera de lugar y más a esas horas... ¿Por qué os hacéis mayores los humanos y estáis tan de vuelta de todo que ya no os extraña nada?
María siempre me ha usado, no, eh! Perdón, que quería decir que siempre me ha utilizado cuando no se atreve a decir algo como aquella vez que me hizo cantar una jota... siempre dice que lleva a su querida Mafi sentada en el hombro cuaaaaaaaaaado realmente es al revés. Yo llevo a mi querida Mari aquí. Somos casi mellizas, Quino me creó un día después de que ella naciera.
Me he puesto muy seria y María se ha largado. Son días difíciles para su familia, dentro de poco, si Dios quiere, celebrará y trabajará de lleno en lo que le ha costado tanto conseguir. Creo que no es consciente... en el buen sentido de la palabra y siempre sea dicho muy de paso, realmente y a la larga. Pero sabe que yo la haré sonreír, por eso me ha buscado.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

No sé cómo explicarlo...

Al encontrarme ésta mañana con el resguardo del contrato de edición de Las palabras del viento sobre mi escritorio las lágrimas han empezado a echar carreras... ¡ha sido tan duro! ¡Ha costado tanto!
Y en mi vida hay demasiadas emociones y no todas buenas...
Y una tos de borrico, que todo hay que decirlo (ná, los hospitales que son así: te quitan los miedos y te llenan de virus)

Después, cuando he entrado en mi maravilloso mundo virtual y la veo, a la que será la portada de mi novela, me derrito. Es... eso le corresponde a mi editor enseñarla cuando esté lista, pero la he elegido yo y en alguna otra vida estoy segura de que fui diseñadora. O en cristiano: que tengo buen gusto y no tengo abuela, sin contar con que llevo meses ‘estudiando’ portadas.

Pero es que antes, sobre las siete de la mañana, se enciende mi radio interior con ésta canción...



¡quien me entienda que me compre!



No, no no, mejor no que tengo mucho que hacer.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Bailando con el arco iris...

Ayer cuando veníamos, sobre las cuatro de la tarde, tanta lluvia y el sol dibujaron un precioso arco iris. A pie de la carretera.

Nunca lo había visto tan de cerca.
Retiré el techo solar y recliné mi asiento mirando hacia arriba, por suerte yo no conduzco. Los colores del arco iris nacían tan solo a un metro de distancia de nosotros pero nunca conseguíamos tocarlos.



Tanta lluvia y el cielo negro lo hacían resplandecer.
Un tímido rayo de sol se coló por el cristal y alcé mis dedos, y fue un instante o justo lo que yo quería ver: que de mi mano nació el arco iris... ¿Qué significa esto?



Iba a preguntar justo, cuando machaconamente en la radio volvían a repetir:
“Creemos que la intensa lluvia ha sido la causa de la escasa participación ciudadana, esperemos que hasta las ocho que se cierran los colegios nos podamos recuperar”.
Bienvenida al más impasible y rutinario domingo electoral.
Pero... ¿había algo que elegir?



Y ¿por qué será que el sr. Aznar se retira del escaparate de los pepes justo cuando los sondeos indican que obtendrán mayoría absoluta? ¿Sospechará este hombre que sigue cayendo mal? ¿Habrá que volver a votar para echarle... a Rajoy quiero decir, obviamente?



En fins, haber si empiezo la promoción de mi novela Las palabras del viento mientras el nuevo gobierno nos saca de la crisis... que para eso le pagamos, todos.
Por pedir...
¡Yo pediría creer siempre en el ser humano, y que vuelva a salir el arco iris!!

lunes, 14 de noviembre de 2011

Balada para un sueño...

Sin constancia no se va a ningún sitio.
Hoy una lluvia de nostalgia me hace recordar lo que me ha costado llegar. Dos años de lucha. Dentro de pocos días doy los datos y empiezo la promoción, y grito por fin... ¡Lo conseguí!
Balada para un sueño lo escribí hace un año. Ha sido duro: el cáncer de mi cuñado, ahora de mi cuñada (está mejor), un suicidio, ausencias, dolores, y al pie del cañón.




Balada para un sueño:
“Mi universo...
seguir, trabajar, avanzar.
Escribir, crear historias, vivir. Mi familia, ilusiones, perseguir un sueño.
Constancia, tenacidad, mi perro, no dejar de creer en mí...

Todavía no sé cuando se publicará mi segunda novela, Las palabras del viento, pero sé que se hará cuando la lean y alguien me preste la debida atención, la forma puede fallar porque no soy Shakespeare pero nunca el contenido. Aunque sé que es difícil, casi imposible, que alguien lea a una desconocida sin enchufes.

Quizá los tengo porque yo ya publiqué mi primer libro, pero al fantástico editor que tuve se le ‘olvidó’ hacer distribución del libro fuera de mi ciudad, amén de que con las prisas no lo pasó por un corrector.
Cierto carisma sí que tengo, pero lo empleo para seguir... seguir viva, escribiendo luchando... Seguir, el único éxito válido en la vida.

Sólo hay que tirar de hemerotecas para comprobar la multitudinaria presentación de mi primer libro, la entrega de un premio, la segunda presentación...
Pero los favores a la larga se pagan muy caros, y con mi segunda novela bajo el brazo decido hacerlo yo sola. Sólo cuenta mi forma de escribir, de lo demás ya os enteraréis...
Porque se sabrá.
¿y que pasa? Que las grandes editoriales no me hacen caso, las pequeñas tampoco; las grandes agencias literarias me rechazan sin leerme con esta crisis a todo el mundo le ha dado por escribir... sean buenos o malos. Con dinero muchos te hacen caso o te leen, a ser posible en efectivo, y yo dije que no pago.

Debería estar desesperada ¿no?
Pues no.

¿Veis al niño de la foto? Es mi sobrino pequeño, se parece mucho a mí cuando tiene algo que ocultar... Creo en mí, soy buena y lo mejor está por llegar ;)”

viernes, 11 de noviembre de 2011

11/11/11... mi número es el 2

Dos días de sol por delante; el veranillo de San Fermín. Con una firma de libros de Francisco Rodríguez Tejedor,‘El día que todos fuimos dioses’ –de Sacecorbo, Charo, de Sacecorbo!!-, mi perro Bruno y el sol...
A punto de devolver un contrato que me parece muy justo y legal, escribiendo, y leyendo ‘El Alquimista impaciente’ de Lorenzo Silva. ¡Es genial...! es la hostia.
Ya hablaré de esto más despacio.

Agradecer al prologuista de ‘Las palabras del viento’, amigo y escritor, Paco Huelva que haya creído en mi novela desde el principio; a mi amigo, escritor y redactor jefe de la revista Caza y pesca, Antonio Mata Huete, que me levantara del suelo cuando “se cargaron” mi trabajo de dos años en un solo día; y a mi querida amiga Durrell que limpiara todas mis dudas.

Sin sus opiniones y apoyo no lo hubiera conseguido... ¡casi! :))))))))))))))))


Porque a veces sólo hay que mirar las cosas buenas de la vida, he quitado medio post y suprimido los comentarios que había. Ayer lo conté en caliente en el facebook, me desahogué y ya está.

¡¡Feliz fin de semana a todos!!

domingo, 6 de noviembre de 2011

Seguir escribiendo



mi Efecto2... sí mi novela de la escritora y el Antiguo Egipto, la misma ;)


"(...)...A veces tengo miedo... la vida es cruel y me siento demasiado pequeña. La sima del infierno crece bajo mis pies. Quiero soñar, sólo soñar, dejarme llevar. No puedo dejar de pensar en ti.
Poco a poco el escritorio de Sofía había ido llenándose de pequeñas y latentes cartas de amor, David se había convertido en su sol de medianoche; en su montaña rusa, con él tocaba el cielo o visitaba las profundidades de la impotencia.
Como diría el poeta... el amor es un jardín envenenado de dolor. (...)

(...) ...Mata no sabe lo que ocurre, un gran séquito la conduce a unas piscinas con sauna y ve sobre unas escaleras su albornoz. El móvil está dentro. Apenas tiene batería, sólo puede mandar un breve mensaje:
Atrapada en el antiguo Egipto. (...) "

jueves, 3 de noviembre de 2011

lunes, 31 de octubre de 2011

...Se está gestando

"Mercedes... Su abuela Bernarda... un no saber mostrar los sentimientos, una guerra, un pasado duro.
Un amigo... aprender a escuchar las palabras que susurra el viento en un lugar muy especial. Palabras que consuelan y acompañan en el trayecto de la vida.
Una novela llena de emociones, tan cercana, que no podrás dejar de leerla hasta su final. "
Florentina Sánchez





Tardé casi dos años en escribirla; me convertí en niña, en anciano, en amante. Sufres y te ríes, vives con tus personajes... al menos yo no sé otra forma de transmitir sensaciones. Las palabras del viento no es el primer libro que publico, pero sí en el que participo en todo... es como si se formara poco a poco dentro de mí.



"Merche y Bernarda van a ver la luz y los amantes de la literatura,
de la buena literatura,
se merecen que formen parte de sus vidas. Y, en justicia, Sigüenza se merece un sitio en la historia que le corresponde. Y tú la has colocado donde se merece..."
Antonio Mata Huete.

viernes, 21 de octubre de 2011

No Me Lo Creo

Porque tengo memoria, porque me desayuné casi un atentado diario durante más de veinte años, porque recuerdo la cara y las palabras de esos Asesinos en los programas con cámara oculta que realizaba Mercedes Milá antes de convertirse en la gran payasa de telecinco; porque aquella niñita a la que cortaron las piernas en un atentado fue la madrina de mi primer libro... y porque yo nací en una casa cuartel, como varias que destruyeron con bombas sin importarles matar a los niños que allí había.

Y porque nadie cuando dice algo serio, de verdad, se tapa la cara. Y... porque estamos en el pre-Circo electoral.... más difícil todavía: pasen y vean.