miércoles 7 de marzo de 2012

miércoles 22 de febrero de 2012

Escribiendo soy feliz

Hoy hace dos años que registré mi segunda novela, Las palabras del viento. Hoy es 22 del 2 del 2012. Me faltan dos meses para publicar ¡por fin!. Mi número es el 2, y no me duele uno sino los dos riñones.... :))



Os quiero mucho, y perdón por no visitaros más a menudo.



lunes 20 de febrero de 2012

El crack de la noche...


Santiago Segura, sin pelos en la lengua. Se despachó a gusto, le entiendo y le admiro; entre tanto chiste metió verdades como puños. Pero nada que hacer Santiago... de cara a la galería siempre quedará mejor el policía corrupto que interpreta Coronado que el tuyo simpatizante del Atleti. Ser o no ser intelectual, o parecerlo. Ya sabes, de cara a la galería. Ellos se llevan los Goya, y tú el dinero y el favor del público puesto que tu película es la más taquillera. Personalmente no he visto ninguna de las dos, pero a ti te vi anoche y sé entender.

Más momentos cracks... la formidable aparición de Silvia Abascal. Guapísima, elegante y en proceso de notable recuperación.
Y mi otro momento crack fue ver a José Mota toda la noche tuiteando con el móvil porque se aburría...

La voz dormida era mi preferida, pero no por la historia (demasiado triste, en su día no acabé el libro de Dulce Chacón) sino por los actores, el montaje, producción, vestuario... todo el trabajo que lleva adaptar un libro al cine. Aunque creo que al resultado final le faltó el mismo aliciente por el que yo no acabé el libro.
Deduje que no iba a ganar cuando se premió el documental del juez Garzón. La noche ya había saldado su deuda con el pasado, o no hay que llamar mucho la atención.

Y la más elegante... Belén Rueda.

viernes 10 de febrero de 2012

Las palabras de María Narro

Entrevista que me ha hecho Nacho Largo Nuevo.-



Una de mis amigas preferidas es escritora, se llama María Narro. La busqué después de leer su libro Fotos de un Adiós, me tocó el alma con él. Después la conocí en persona de una forma fugaz. Su empuje y fuerza borran distancias...

Nacho_
¿Quién es María Narro?
María_
Una mujer que se equivocó de planeta... a ‘Fotos de un adiós’ –mi primer libro, el que cuenta mi historia con la enfermedad y ganas de vivir- lo quise titular Un marciano con coletas. Siempre he sido la rara, la enfermita, la que desentona con casi todo y todos, o tiene una armonía que no entiende nadie... Y encima me dio por escribir.
Nacho_ ¿Por qué escribes?
María_
Porque busco algo más. Comunicarme desnudando palabras, experimentar con ellas. Rozar sentimientos, emociones, vivir otras vidas; creo que un escritor ha de ser un buen actor y creerse él mismo la trama metiéndose en la piel de cada personaje si no... no hay tu tía. Desde niña soy soñadora, novelera y mentirosa. Las mentiras las aparcó mi enfermedad fuera de mí, pero han vuelto con mis novelas, relatos y la chica que trabaja en mi casa (Sonríe).


Nacho_ ¿Quiénes han sido tus maestros?
María_ Son, soy una eterna aprendiza de todo. Durante años tuve de maestro a mi mejor amigo, Carlos (Serax) en el foro de escritores de Terra; Josefina Aldecoa es mi maestra preferida, entre otros Grandes escritores como Shakespeare; luego, los libros que vas leyendo que te enseñan mucho, y claro, Mafalda y el Google...
Nacho_ Para, para... ¿cómo que claro, Mafalda y el Google?
María_
Si tienes en cuenta que soy autodidacta desde hace muchos años es fácil de entender. Como es sabido el sentido del humor modifica el cerebro de forma positiva, suele ser intrínseco pero también se estudia; me relaja mucho leer a Mafalda... Quino es superior, también me gusta José Mota. A ese me parezco más, debe ser porque somos más o menos de la misma tierra; la palabra “guantas” la utiliza él.
Y el Google porque lo tengo en casa; puede ser un escaparate de cultura, de conocimientos, testimonios, también un escaparate de pornografía y de idioteces varias.... puede ser lo que tú quieras. Y no hay barreras, ni arquitectónicas, ni auditivas, ni psicológicas.


Nacho_ ¿Es difícil vivir con una ataxia de Friedreich, tu enfermedad?
María
_ ¡Ya salió, a ver...! Es difícil vivir, Nacho. O como dice Carmen Martín Gaite, Lo raro es vivir. En mi caso, lo que más echo de menos es no poder escuchar la radio pues tengo que ver la boca de quien habla, o verlo por escrito La música, por suerte, es diferente ya que basta con oírla. Cuando vives con limitaciones te buscas tus propios trucos... por ejemplo al hacerme una entrevista pido el guión antes.
Y tienes que asumir, más que aceptar, que no puedes hacer algunas cosas... pero puedes hacer muchas otras. Esto no anula a nadie, quizá al revés: te hace más grande.
Pero tienes que creerlo y trabajar por ello, tanto física como intelectualmente.


Nacho_ La pregunta obligada... ¿Colgarás tus libros en Amazon?
María
_ De momento no, ninguno. Necesita mucho tiempo y yo ahora no lo tengo, sin contar con que yo provengo de la escuela en la que me enseñaron que la autoedición es el suicidio del escritor. Cosa totalmente errada como han demostrado compañeros como Armando Rodera, entre otros... pero lleva su tiempo asimilar que me enseñaron una mentira. Y ya te digo, tiempo ahora no tengo.


Nacho_ Háblame de Las palabras del Viento.
María
_ Es mi segunda novela, el cuarto libro que escribo en solitario, y la va a publicar el Grup Lobher, en el mes de abril si todo va bien. Cuenta una historia de nietos y abuelos que transcurre en la posguerra alcarreña.
Al poco tiempo de morir un amigo me encerré en mí misma volviendo a leer Cumbres Borrascosas de Emily Brontë sin querer saber nada de nadie, pero “la máquina de la curiosidad” empezó a funcionar ¿Cómo se podían crear personajes tan perversos...?
Y siempre buscando ese algo más... ¿Pero, por qué y cómo serían aquí en España? Y así nació Las palabras del viento.
Tardé en escribirla creo que tres años, la labor de documentación fue impresionante, pero no solo en lo que se refiere a la guerra civil sino en todo. Aunque haya trozos que parezcan alocados, espontáneos, está muy pensada, digamos que la espontaneidad también se piensa, se estudia. A mí se me escapa, y luego tengo que estudiar ese “escapamiento”.
Pero ha salido bien, al menos el book trailer (gracias por ponerlo) gusta mucho.
Nacho_ ¿Y si hicieran una película de tu novela?
María
_ Pues iríamos a los Oscars. (Risas). Hay acción, humor, misterio, amor, lágrimas... y no es predecible porque yo no lo soy. Por eso no me preocupan las coincidencias –aunque no me gustan- con alguna novela reciente, yo he dicho cómo he tratado la guerra durante más de un año y alguien dice ahora lo mismo; pero no me preocupa... por eso, y porque no la han leído. Hay demasiadas sorpresas aunque la novela vaya muy deprisa, no me dejaba ir de otra forma. Tenía vida propia antes de acabarla.

Mucha suerte, María. Has luchado durante dos años por ver publicada Las palabras del Viento, sola, sin agente literario. Te han cerrado miles de puertas sin leerte, sólo los que tienen un Gran motivo siguen adelante.
¡Mucha mierda!

martes 7 de febrero de 2012

Una mala racha

Hace tiempo que no escribo en mi blog. Borré una entrada que hablaba de ‘Las palabras del viento’ y me cuesta expresar que no lo estoy pasando bien.
Borré la entrada porque no hay que dar pistas, dice mi editor, y la falta de Originalidad es un fantasma que me persigue, o mirar una nueva novela de planeta.
La política, la represión..., también está apretando. La semana que viene podré hablar.
Y el cáncer, el maldito Cáncer.

Cuando se pasa mal, y la quimioterapia de mi cuñada es un hueso MUY DIFÍCIL de roer, te buscas un espejo. Mi amiga Ana superó un cáncer de pecho...

Han tardado en decírmelo, pero ya lo sé.
A Ana se le ha reproducido el cáncer en otro sitio.

Me siento como si alguien me hubiera desarropado a media noche. Y éste frío no ayuda. Sé que las luces se encenderán pronto, y caminaré por un túnel de luz hacia la publicación de mi novela. Pero mientras... hace mucho frío.

jueves 19 de enero de 2012

Un quijote sobre ruedas...

-No desfallezcáis, mi señor don Quijote, mirad que los caminos están llenos de sueños robados y presto ha de liberarlos.
-Dices bien, amigo Sancho, que no es menester de un caballero andante quejarse por luchar contra gigantes que prohíben integraciones y mismas oportunidades, ni aun cuando lo haga desde una silla con ruedas. En verdad te digo que el Sabio “Festino” hace la senda difícil, llena de cobardes desilusiones convertidas en peldaños y viles promesas incumplidas disfrazadas de mentiras, ¡mas, ea! prepárame la armadura que he de entrar de nuevo en batalla.
-Mire vuestra merced, que hoy puede ser el día en el que alguien quisiera caminar con sus zapatos un rato...

-Bien parece que no estás cursado en esto de la aventura del vivir -dijo Esteban hablando de nuevo al espejo-. Algunos, quizás yo, nos sentimos hastiados de Estar cuando en verdad queremos Ser. Como loco voy por esos mundos tras una accesibilidad que el Sabio “Festino” ha convertido en utopía, mas todos caminan ya con orejeras cuán rocín bajo tus posaderas, y a nadie le importa lo que le ocurra al otro. La vida camina deprisa, y aunque me canso y tropiezo más de lo que me gustaría en la desazón, amigo Sancho, sigo luchando porque la vida es la batalla más hermosa que pueda existir. Y he de ganar por absurdas e iguales que sean siempre esas batallas, y si no ganar, por lo menos Vivir.
-¡Cobarde de mí! Perdóneme vuestra merced, pensaba que seguía a un loco.
-Quién sabe si no es así, hermano. Quién sabe si alguna vez lograré vivir sin tener que vestir la realidad con los mejores calzones de la locura para que se haga soportable.

-Complacido me quedaría yo sin ínsul
a, mi señor don Quijote, si el Sabio “Festino” tuviera a bien quitar pedruscos de su camino.
-No te preocupes, amigo Sancho, y recuerda que no es menester de caballeros andantes quejarse ni aun cuando lleven ruedas. ¡Más ea! olvidemos ésta plática y empieza a dar brillo a esa armadura.
.



miércoles 11 de enero de 2012

La profesora de piano...

Volaba tan alto, tan lejos... flotaba cada vez que sus dedos rozaban las teclas. Su alma vibraba dejándose arrastrar a un mundo mágico. Nadie creía que pudieran llegar a compenetrarse de aquella manera, a fundirse en un solo corazón porque él, sin duda lo tenía.

Si estaba triste, su música lo decía; si por el contrario veía el sol, su música resplandecía. Aquella perfecta unión sólo la podían compartir con almas blancas, y la querían compartir.
Cuando empezó a enseñar, más de uno se llevo las manos a la cabeza. Cuando veían como sus hijos avanzaban en clase de música, alababan en silencio...
Sus manos..., las manos de Clarisa, a través de sus manos les sentía y guiaba a todos. Disfrutaba tanto o más cuando sus alumnos más aventajados tocaban pequeñas piezas compuestas por ellos mismos.

Y... su preferido, el pequeño Nando, a cuyos padres les había parecido absurda la idea del terapeuta de que empezara a conocer la música, ahora veía un rayo de luz al comprobar que la profesora de piano era sorda desde niña.

(Beethoven se quedó sordo a los cuarenta y cinco años, después compuso la novena sinfonía sin oír nada... )

miércoles 4 de enero de 2012

Dulce caos...

Queridos señores magos; este año ando bastante confundida con los Reyes.
No sé si también son familia de Iñaki y sabían de su delito desde hace tiempo, si son ustedes mis padres, o si realmente siguen siendo Melchor, Gaspar y Baltasar.
Estoy confundida, de verdad.

¿Ustedes perseguían una estrella?
¿De las que brillan como las farolas? María dice que esas están dentro, pero por más que miro en los cajones y dentro del armario no las veo.
Estoy muy confundida.

¿Y ustedes conceden deseos?
¿Cuántos? ¿Puedo pedir solo uno, o tres ó cuatro?
¿Y puedo comer chuches sin lavarme los dientes?
¿Y quedarme hasta tarde para ver los camellos? María está loca, dice que éste año por la crisis vendrán ustedes en un carro tirado por mulas.

¿Qué es la crisis, señores Magos Reyes queridos?
Ando muy confundida.
¿Y por eso han llamado ustedes a la cajera alemana esa del Merkeldona?
¡Ah...! Ya.


¿Y esa trae juguetes o deseos?

Yo sólo quiero juguetes, a ser posible sin usar, y María deseos. Yo soy la niña que fue cuando era pequeña, un poco después de nacer luego ya no. Ella quiere que te sientas especial siempre... porque lo eres.
María está loca, además de deseos quiere libros y encima los lee. Dice que este año que ya ha venido va a publicar un libro sobre americanos, indios, apaches, la nancy, una muñeca de trapo, una cocinita...
Creo que me he equivocado de lista, esa es la mía, señores Magos Reyes queridos.
Y el libro ese lo ha escrito ella sola mismamente todas las páginas y renglones. No sé si me explico bien al decir que está loca.
¿Y ustedes cuándo llegan aquí para poner mis zapatos en la ventana?
¿Antes o después que a Canarias?


Sólo deseo que os sintáis especiales porque todos lo sois, una pizca de Suerte, mucho Amor, y que el Cáncer se aleje de mi cuñada.


Felices Reyes
María Narro

domingo 1 de enero de 2012

¡Feliz año nuevo!!

Guapa a rabiar, feliz y contenta; superada carretera... ¡Ahora sí!
a

viernes 30 de diciembre de 2011

Tú...

Tú, no serás la locura, una pisca de jabón , que te beso
y te vas, dime que hace tiempo ya me deseas a mi
que eres mi razón, mi voz, dime que no eres tú, solo un
espejismo, tú….


30 de diciembre, preparada y casi lista. Y se va... al borde del precipicio, pero ésta vez azul. Con miedos sí, el cáncer es muy duro en una persona tan cercana. Y estás tú...


Cantaré, y al caminar despertaré, al mundo entero
le hablaré de todo lo que es mío de ti, muchacha triste,
cantaré, diré a la lluvia que al caer, amar es otro viento
que solo el cielo sea azul, inmenso río azul.





(propongo hacer un monumento a éste pedazo de señor que mejora con los años)

jueves 29 de diciembre de 2011

El día que fuimos dioses

Llueve sobre Singapur, sí, llueve en los confines de la Malasia, llueve con la fuerza de las mareas, de los espíritus de los ancestros milenarios, llueve con el poder recurrente de la naturaleza, del dios de la lluvia que gobierna los cielos y los mares.”

Así empieza la novela de mi compañero, paisano y amigo Francisco Rodríguez Tejedor.

Un libro intenso, vivo.
Denso en algunas ocasiones pero lleno de sentimiento y poesía. Profundo y lento en saborear; para leer despacio, sin prisa. Una recopilación de estampas llenas de vida, de los días aquellos en los que fuimos dioses... porque todos lo fuimos en alguna ocasión.
Me llama la atención la cantidad de historias que pueblan ésta pirámide literaria amasada durante muchos años, con escenarios tan dispares como Singapur, Hong Kong, Sevilla y mi misma Alcarria, entre otros muchos.
Escenarios perfectos, reales.
Un libro tan viajero como su autor.

“-Háblame de Antonio Machado...”
Yo no, Francisco Rodríguez Tejedor realiza, en esta su primera novela, un precioso homenaje a tan gran autor. Omnipresente a lo largo de casi todo el libro como la lluvia, una lluvia dulce y a veces amarga que no deja de caer...
Dos de sus muchos personajes me han llegado de una forma especial, no sé por qué: Nando –Fernando Olivares- y Eva.
Un libro que apunta alto. Una estructura y forma muy cuidada, perfecta. Y un fondo exótico, lleno de situaciones límite.

Tal vez en estos días a mí me ha faltado más tiempo del que tengo para poder leerlo en su justa medida; estoy segura de que se me han pasado por alto mil detalles que descubriré en una nueva lectura. Porque de ahora para siempre pasa ya a mi biblioteca.

A Francisco, su autor, le conocí hace casi dos meses en una firma de su libro aquí en Guadalajara. Y la primera impresión que tuve de él no me ha fallado; su amabilidad y cortesía son un fiel reflejo de El día que fuimos dioses.

lunes 26 de diciembre de 2011

En las nubes...

...y demasiado por hacer.

Los últimos retoques de mi novela antes de ponernos con las correcciones. Perfilar nota previa, agradecimientos (sobre todo a mis amigos nunca olvidados 'Calle Quimera' -¡sorpresa!-) y mi biografía.



Esto sí que es complicado: la biografía.

¿Cómo decir que cuando uno se descubre su primera espinilla yo descubrí que usaría una silla de ruedas sin tardar mucho?

¿Cómo se dice eso sin ser animal, ni brusca sino finolis?

"Caspita, no tengo ni idea"

Pero lo haré.


Mis antiguas compañeras del colegio me miran con cara de: ¿pero si tú suspendías?

Claro, porque no estudiaba.

Necesitaba una vía de escape para no volverme loca. Enamorarme a diestro y siniestro, sin fuego a discreción; soñar, reír... vivir.


¿Y tú qué sabes de la guerra civil? Me suelen preguntar ahora.

Si fuera licenciada en historia, o la hubiera vivido nadie me preguntaría eso. Y yo sólo digo una cosa de momento: quien tiene internet en casa y no sabe de algo es porque no quiere.

A unos les da por piratear, a otros por bajarse todo... pero todo. Cada uno es muy libre de hacer lo que quiera.

Demasiado por hacer

Y vienen los peques. Y el 2012... ¡Biennnnnnnnnnnnnnnnnn

¡A trabajar...!