Bienvenidos a mi blog

jueves, 16 de junio de 2016

Prohibido llorar.—


Eso es lo que me gustaría deciros a cada uno de vosotros según vayáis leyendo Claridad. Pero sobre todo me gustaría susurrármelo a mí misma, cogerme de una mano y decir aquello pasó hace muchos años; está muy novelado y del pasado solo se aprende.

 Todos tenemos una historia detrás. Yo escribí la mía y la publicó la Fundación Siglo Futuro en el 2006. Muchos años después nace Claridad, con la misma historia. Más punzante, actualizada, renovada, con mayor información, humor, pero igual de emotiva.

 Un libro ha de hacerte sentir. Claridad, aunque complicado emocionalmente publicar sola el primer capítulo, ha sido y es infinitamente maravilloso poder hacer lo que amo sin depender de nadie.

 Capítulo primero, Las cosas se cuentan desde el principio…

(dividido, el capítulo, en cuatro partes. Una detrás de otra. La semana que viene pondré el segundo capítulo)
http://claridadlanovela.blogspot.com.es/

lunes, 18 de abril de 2016

¿Y qué hacemos con los sueños…?

          Saber, necesitar, soñar es un aliciente de la vida. Pero hay que saber cuando se acaba el sueño. Tal vez nunca porque eres luz si lo crees, una magia que nadie entiende, una estrella del infinito; porque los sueños nos han de ayudar a vivir. A equilibrar el miedo, el mundo, las emociones, la actitud. Dicen que cuando dejas de soñar te mueres. Cuando dejas de perseguir la ilusión, de rascar en la alegría, de sorprenderte… ya no estás entera. No importa tu edad, importa tu alma.

Sólo se avanza caminando al frente.

Abismo de inquietudes sobre mi pecho
aroma de ternura en mi soñar,
noches de fuego y hielo
de sangre y miedo.
Besos sin boca, caricias sin dueño
alboradas sin estrellas
lluvia de deseo contra la pared.
La luna tapa mis ojos
apresa mis manos
y me abraza,
no quiero llorar  la pena  de un silencio
quiero reír la alegría de estar viva
de saber la furia de unos versos
 de sentir el aliento del viento.

>>>>>Distinta.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Distinta...


Mira, a veces la gente vive tan agobiada por su propia vida y problemas que se olvida de tener tiempo. Tiempo para ellos mismos y para ti. O otros, simple y llanamente no quieren verte, o les da igual, o se mueren de ganas de verte y no se atreven… ¡La mente es tan complicada que es una odisea el poder comprendernos como para entender a los demás!
No tener un millón de amigos cerca de ti no significa estar sola, ni hay que organizar un botellón todos los sábados para poder vivir. Hay que saber apreciar lo que se tiene. Seguro que más de lo que merecemos.
 
La luna se ha dormido entre los brazos del sol,
sus ojos guardan la ternura de tus manos
acariciando la lluvia que corre por mi espalda
desnuda de miedos con sueños sin atar.

Apreciar, valorar, detenernos ante las pequeñas cosas, ver lo invisible, ir más allá de las palabras. Parece que para poder vivir hay que ser la madre Teresa de Calcuta. Ya te digo…
Pues no, y no me confundas.
Todo eso es opcional y viene solo. Lo importante es querer vivir y ocupar tu tiempo en algo que te guste, tener mucha paciencia e ir abriéndote poco a poco. Y si llegas a sonreír de verdad, habrá comenzado un nuevo día. Tal vez el más grande del universo.
 
Reír…
suavizar el miedo desbocado en la sombra
acallar la pena de una noche sin tregua,
compartir tu risa como si fuera una niña.
Reír con las estrellas
sobre la caricia de un alma que se abre en mis venas,
sobre la piel de la tristeza que no conoce fronteras
que no entiende las guerras.
Reír….
besar al viento de la noche
lamer las lágrimas del sol,
sentir el fuego de la luz.

  

martes, 10 de marzo de 2015

Un aperitivo


“Hace millones de años, en algún país alejado de políticas, corrupciones, recortes, gran hermano vip y Podemos... apareció escrito la ingeniosa frase La culpa siempre la tienen ellas, y juro por Dios que la cajera alemana del Merkeldona todavía no tenía un euro, ni Belén Esteban monedero; ni siquiera llevaba coleta Pablo Iglesias. Pero la frase se quedó ahí, perpetuada en un mundo fabricado de costumbres y tópicos.

En este libro de pequeños relatos vamos a soñar y reírnos recordando aquel amor imposible que nos partió el corazón, aquellas vacaciones tan bien preparadas, o aquel hombre al que nunca olvidaremos; vamos a apatrullar la ciudad, las ovejas, el mus, ¿el oeste?, ese hijo que nunca se está quieto; tantas y tantas cosas, y alguna carcajada.

Porque... ¿La culpa siempre la tienen ellas? Quizás… (…)”

 

Esto es un pequeño aperitivo, voy a estar unos días missing. Pero lo estoy pasando genial, aunque con anemia y volcada en mi tratamiento. A no ser que se me case otra hermana

viernes, 6 de marzo de 2015

Una pizca de locura


Empezar a colgar mi nuevo libro en la red me produce una satisfacción enorme, también encaminarme a encontrar editor para Claridad; actualizar mis blogs, la revista, escribir…

El que no me gusta nada es el Jorge Luis López Vázquez, le veo cuando me canso de leer o hacer gimnasia me hacen reír gente que trabaja para él, no él. Y no me refiero al Kiko Matapollos. Se llame como se llame, es un verdadero Jorge Luis.


Como tampoco me gusta la última del señor Gobierno. Te acarician con la bajada del paro y te la meten doblada con la factura del gas… ¡Bendita Primavera que estás en los cielos!

¿Casualidad? Va a ser la crisis…

martes, 24 de febrero de 2015

¡Un éxito!

Setenta galgos! Todo un espectáculo de color, solidaridad, humanidad y risas. Con un escenario de ensueño, el frío no deslució nada.
Algo para no olvidar.
Gracias al club de galgueros de Guadalajara, y a mi fisioterapeuta: Amparo Madrid.

martes, 17 de febrero de 2015

lunes, 30 de junio de 2014

Las palabras del viento

Ahora ¡GRATIS! El próximo viernes, 4 de Julio, Guadaqué http://www.guadaque.com/ publicará por capítulos mi novela

¿Qué son las palabras del viento?
El llanto y la alegría del mundo, el pasado silenciado de una Historia muy reciente, la senda de un futuro sin prejuicios; niños, hambre, armas, miedo, sonrisas, amor... son muchas cosas.

Por qué la guerra civil?
Porque las generaciones cambian y lo que antes era rencor y abrir viejas heridas... ahora es curiosidad por saber la verdad, pasión por aquello. Y si yo me quería meter en el pasado de mis personajes ahí estaba la guerra esperándome. La toreé como pude para que la trama tuviera sentido.

¿Y por qué Sigüenza?
Porqué yo me enamoré de un lugar muy, muy especial y mágico: El barranco de Las Hoces del río Dulce un día de mucho viento. Luego estudias el terreno, las gentes, los pueblos... la novela no nació ayer.

Con nueva portada; hubo un contrato de rescisión hace año y medio… y no puedo usar la anterior –aunque fue idea mía-.

martes, 24 de junio de 2014

Enriqueta 18

Espere, mi señora majestad, que le pongo los números romanos y nos enteramos todos de que es usted una reina. O futura, que todo llegará, aquí ya vamos por Felipe VI.
Enriqueta XVIII, así está mejor.
No sé, más bien se parece usted a mi tía Enriqueta. Pero de eso se trata ¿no?, de sentir la cercanía de su señora Majestad. Complicidad no, esa hay que ganarla a pulso.

Creo que soy monárquica, al menos eso es lo que he vivido desde niña y, hoy por hoy no hay otra opción con bases y sólida para elegir. Tiré de demasiados hilos para poder escribir mi segunda novela, Las palabras del viento, y la idea de ser republicana no me convence. La utopía tampoco. Los extremismos y el fanatismo no son buenos para nadie. Cierto que a la II República se le fue la pinza, pero una III me asusta. Ya soy lo suficiente soñadora; necesito realidades sin corrupción. Y este gobierno no ayuda, no ayuda.

Cuando yo nací (que no vuelvo a decir en que año porque en unos meses me caen los 50 y no sé si caer en una depresión o no, si ir al psicólogo o no, o ingresar directamente en un psiquiátrico. O no, y me hago una liposucción) decía que cuando yo nací había un señor que inauguraba pantanos. No le recuerdo apenas, aunque las cicatrices que abrió siguen vigentes. Después vino un Rey, una Democracia y una Constitución. Y me hice mayor, y según fui creciendo iba dejando de creer en la política, tía Enriqueta… digo señora Majestad.

Creo en el ser humano, en quien es consecuente con sus actos, y en la vida.
Mi señora Majestad Enriqueta XVIII ¿por qué no corta la cabeza a todos estos ministros que nos quieren sacar de la crisis a ‘navajazo’ limpio con los que menos tienen? Por lo menos al otro solo le vi inaugurar pantanos.

viernes, 13 de junio de 2014

María Narro.com

María Narro punto com es un volver a actualizar mi blog, es deciros que sigo aquí... más crecida y escarmentada, pero sigo siendo la de siempre.
Con menos tiempo, eso sí.
Se presenta un verano cargado de sorpresas y trabajo, y ya es hora de que aprenda a andar sin el señor Shakespeare.


viernes, 24 de enero de 2014

¿Tienes un ratito?

Muy nerviosa, emocionada y contenta os presento el blog de mi nueva novela: Claridad.


Allí explico como funciona todo.

Idea, guión –de arriba a bajo-, construcción y mujer de la limpieza: yo misma.

¡más bonito que un San… san… san… to Tomás!



jueves, 23 de enero de 2014

Mi pequeño Robin Hood

Creo que tengo el complejo de querer salvar al mundo. Compañeros, amigos, familiares. Vamos, que si un día me meto en política a mí me beatifican.

¡Y me llevo de cada palo…!

Digo yo que tiene que haber escuelas de esas donde enseñen a usar unas buenas orejeras para preocuparse solo de uno mismo. Como los burros: tó p’adelante. Muy listos no son, pero son felices. Y ahí es donde entran los chinos (¡Ay mi madre, ya la he liado!)
No piensan; ellos te dicen:
“Es que nosotros trabajamos todos, somos chinos”
¿Alguien ha visto un chino en paro alguna vez?
¿Y que en los chinos se venda un libro?
No
¿Por qué?
Porque no piensan. Como los burros.

Yo de mayor quiero ser china, luego burra, algo rumana y un poquito marroquí.

A veces me quejo de pasar tanto tiempo sola y me da envidia mucha gente, y es el tiempo el que te va descubriendo las mentiras, las apariencias de esa gente. Tan inseguras, tan perfectamente inseguras que pueden asustar. Y me doy cuenta de que me gusta ser de verdad. Espontánea, loca y mete patas. Y me gusta ayudar.
¿Cómo va a ayudar quien más necesita ser ayudada?
Los que se han molestado en conocerme saben que eso no es así.

Llevo días trabajando, como una china de las más inteligentes, en algo realmente precioso y que me llena sobre mi novela Claridad. Casi está acabado. Casi.