martes 23 de junio de 2009

La literatura y el jardín...


Cuando la vida me hizo conocer al editor de Vitrubio –Pablo Méndez-, confíe en él. Publicó mi primer libro ‘Fotos de un Adiós’ -Diciembre 2006- prometiéndome, no el oro y el moro, pero sí al menos una distribución de mi libro por toda España. ¿mi fallo? Muchos, sobre todo confiar en él y no firmar nada.
Pablo Méndez no vendió mi libro fuera de Guadalajara, tuve que darme cuenta de que me la iba a jugar cuando publicó el libro SIN PASAR por un corrector, pero se aprovechó de mi falta de experiencia. Puso ‘Fotos de un adiós’ a la venta en Lulú –internet- ahorrándose así los gastos de distribución y sabiendo sólo él los libros que se han vendido. En mi ciudad sé que se vendieron muchos, pues me felicitaron desde la mejor librería... y constándome muchas cosas más y teniendo pruebas, a la hora de liquidar mis derechos de autor Pablo Méndez, editor de Vitrubio, me entregó 300€ -trescientos-. No tengo papeles, pero sí la factura.

Aún me hierve la sangre al recordar esto, aunque yo siempre he dicho que aprendo a base de palos, topar con semejante editor me ha enseñado mucho. Algo difícil de olvidar.

Mi nueva novela, si todo sigue así, estará acabada a finales de septiembre. Es un sueño.... escribir me da la vida. Exploto mi vena cómica, mi instinto maternal y me paseo por el lado cruento de la vida buscando sonrisas profundas.
He elegido a cuatro de vosotros para que me asesoréis más adelante en privado, aunque si tú quieres colaborar en ésta movida dímelo.

¿Y la sorpresa? Que me he convertido en jardinera, como he aclimatizado mi casa he puesto más plantas. Tenía varios potos y he puesto un ficus benjamina que me tiene boba. Le cuento, le canto y por la tarde le leo lo que escribo a ver cómo le suena.
Y lo mejor es que voy a plantar flores en la finca, tengo todo preparado... me relaja y me inspira, aunque la inspiración es hija del trabajo diario ;)

lunes 15 de junio de 2009

Pantalón cortito...


Hace más de dos años creé un blog, éste: Shakespeare y yo, con un fin único y exclusivo que era el de promocionar a María Narro. Acababa de publicar su primer libro y, aunque durante este tiempo ha crecido como escritora participando en tres libros y escribiendo dos libros de poesía, ha perdido el rumbo de la novela que está escribiendo.
Los lazos de amistad se han complicado.
Ya de por sí la vida de María es muy difícil para hacerlo más, tiene una enfermedad grave... de las llamadas raras. Pero su enfermedad sólo es un adjetivo, una cualidad contra la que tiene que luchar todos los días de su vida, mas de eso se encarga ella.

Estoy segura de que volveré a encauzar mi vida en la literatura, mi madre siempre dice que soy más bruta que un arao ;) y podré volver.

No me alargo más... está todo dicho en el anterior post y comentarios, mi email de batalla está en el perfil.
Os visitaré y no me olvido de tu novela, Durrell.

¡Feliz verano a todos!

jueves 11 de junio de 2009

No entiendo la mentira...


la hipocresía... pero lo que más duele, y ha dolido siempre, es que se arrimen a mí por mi enfermedad, o lo que realmente me duele es que se ponga esa torpe excusa para justificarse ante alguien o ante sí mismo ¿?
¡Dios!
Sé que habrá quien piense que esto me pasa por decir lo que tengo, pero es que yo no tengo nada que ocultar... es una cuenstión de principios no sé si lo entenderás.

No siempre se puede decir la verdad obviamente, ni en el terreno virtual ni en el real pero autoengañarse y engañar "a mi costa" es la historia de mi vida, es que puedo ser divertida, inteligente... noooooooooo se está junto a mí o se me hace caso por mi enfermedad.
Y ¿sabéis como me siento yo?

pista:

MAL

La otra noche mi marido casi se pegó con alguien justo por esto. A parte de que las mentiras tienen las patas muy cortas, sólo los niños y los borrachos dicen la verdad... estaba de fiesta y me demostraron (bueno... se pasaron) que no sólo por mi enfermedad se arrima un hombre a mí.

Pero a veces me creo lo que leo o dicen, y duele hasta las lágrimas.

lunes 8 de junio de 2009

Perdón... ¿por qué?


El pasado sábado despertando la ciudad fuimos a hacer unas gestiones pendientes, al salir de la agencia de viajes y mientras nos dirigíamos a ultimar los preparativos de la instalación del aire acondicionado recibí un bofetón psicológico que a veces duele demasiado. Un señor de mediana edad estaba arrodillado casi en mitad de una calle peatonal, con la cabeza hacia abajo mirando al suelo, tenía un cartel al lado y pedía limosna.
No leí el cartel, yo también baje la mirada muerta de vergüenza, pero pensé mientras mi marido le daba dinero:

perdón por no tener trabajo, perdón por traer a España a mi familia para salir de la miseria... perdón.

Ese perdón con patatas se lo haría comer a todos los politicuchos de mierda, y de los eurodiputados no hablo que aún me enfado más.

sábado 6 de junio de 2009

Nada importante...


Álvaro soñaba despertar algún día entre sus brazos, soñaba quererla tanto que la energía de sus sueños se diluía en océanos de inseguridades y silencios.
No se atrevía a acercarse a ella. Alguien le había dicho que se llamaba Elisa.
La veía todas las mañanas al ir al colegio, vendía flores en una pequeña tienda cerca del cementerio, las flores más vivas de toda la ciudad. La única vez que se atrevió a entrar y comprar un ramo de rosas, la había mirado tan profundamente a los ojos que, ella con voz rielada preguntó:
-¿desea algo más… señor?
-…. No, no, no… buenos días.
Álvaro se odió en un principio por no ser capaz de decirle que deseaba poder sentirse vivo a su lado, amarla, cuidarla, ser su amigo, su cómplice, su vida; pero pronto, con esa convicción de algunos tímidos cuando lanzan semillas que no esperan ver cuajadas en ninguna tierra, supo que una mujer como ella nunca se fijaría en él.
Aunque a veces… tenía la impresión de que aquello ya lo había vivido, de que los momentos se repetían. Mas tan sólo era un instante, un instante con sabor a canela.


Llegaba cada día más tarde a casa, los niños dormían ya, su mujer le preparaba sus cenas preferidas, pero dialogaban sin ganas. Y aunque seguían siendo buenos amantes, aquello no era suficiente. Su mente volaba, su corazón ansiaba más porque tenía que haber más, tenía que haberlo. Vivía en la superficie y deseaba sumergirse… por eso Álvaro soñaba despertar algún día entre los brazos de Elisa, soñaba quererla tanto que…Desde que tenía dos trabajos sólo la veía por la mañana, pero aquella mágica visión lograba equilibrar de alguna manera su vida absurdamente vacía.Por qué seguía casado, ni él mismo lo sabía, ¿por sus hijos?, sí tal vez, aunque más que un padre él se sabía un señor que estaba todo el día trabajando. Primero en el colegio y luego gestionando la agencia. Ni siquiera lograba recordar por qué tuvo que coger dos empleos, aquel accidente de hace años siempre llenaba de lagunas su memoria. Su mujer decía que ahora vivían mejor que nunca, que las clases complementarias de los niños, la ropa, la casa de la playa, la luz, el agua, el plan de pensiones…
Si la sintiera cuando hablaba, o al menos cuando la tenía desnuda en la cama, pero ni eso podía. Vivía en la superficie y deseaba sumergirse...
Una única luz en su vida, una obsesión: Elisa.


-¿Le viste hoy? –la mujer asintió con la mirada perdida, había comenzado a llover- ¿por qué no hablas con él?
-¿Y qué le digo? ¿Que aquel día llovía como hoy? –Elisa se llevó las dos manos a la cara ocultándose en ellas… las bajó y se abrazó la cintura acercándose a la ventana- …me dijo que aunque tenía hijos y mujer era la primera vez que hacía el amor…, había conseguido otro trabajo, ni siquiera sé cuál ¿qué le digo?... ¿Que le quiero con toda mi alma? ¿Que aquel coche amputó mi vida? Me muero si le hago más daño- Su hermano se acercó y la abrazó- Quizás todo fue un sueño, nada importante para recordar...

viernes 5 de junio de 2009

Tentación...


Lo prohibido, tentación, fantasía... realidad
¿por qué esa irremediable atracción por lo que no debe ser?
Atracción que se convierte en obsesión,
a nadie importa si hay amor
eso está dentro y tú lo sabes,
es... es la necesidad de olerte

de tocarte
de sentirte en mi boca...
es pecado quererte




¿pecado?
Sólo un bocadito...

martes 2 de junio de 2009

Y me amarás...


Cisne de ternura entre las hojas de un libro mirando al cielo
entre los versos de Ulises llegando a Ítaca,
entre los dedos del viento acariciando mi pelo.
Volverás... tal vez no te fuiste pero volverás
porque soy tu hogar...
porque soy la leña recién cortada
una encrucijada de deseo,
un laberinto de celos.
Arroparás abismos y protegerás la noche
robarás mis besos acariciando el alma,
esconderás la luna entre claveles negros
y yo danzaré tu sed apagando el fuego.

Penélope ya no esperará porque volverás...
volverás sin esperarte,
y me amarás...
me amarás a cada instante.

lunes 25 de mayo de 2009

Lluvia de Amor


Sueños mojados de vida
almas empapadas de fuego,
llueven rosas desde el cielo
aromas de un te quiero sin remedio.

Vida mojada de sueños resbalando por mi pecho,
vida desnuda de lunas dibujando mi sonrisa
cierro los ojos y me acaricias con tus dedos,
me arropas con tus besos despejando el horizonte
grita la lluvia de deseo...
de ganas de sentir
de ganas de Vivir.


Lluvia de flores, de sueños, de vida
de fuerza, de deseo, de añoranza...
lluvia de amor.

viernes 22 de mayo de 2009

El escarabajo azul...


La vida nos recibía en tonos verdes, nuestra noguera se había llenado de hojas.

Íbamos provistos de una buena mochila para explorar lo desconocido, no dejaríamos ni una piedra sin levantar del camino. Teníamos que escribir un cuento y necesitábamos material.
Salimos raudos los tres por el sendero, Noé me dio la mano pero enseguida se soltó cuando vimos la primera piedra sospechosa...
Los dos jovencitos valientes se pusieron en cuclillas y yo me dispuse a mirar por encima de sus cabezas.
-tía, es un bicho largo que va hacia ti
-AHHHHHHHH- grité sin hacer ruido cuando lo vi echándome hacia atrás.
-es un ciempiés y no dan miedo porque no muerden, pero es mejor perseguir mariposas para escribir nuestro cuento- les dije.
-pero tía, es que creo que has espachurrado al ciempiés con tus ruedas...
-¿yo? En todo caso le habré pisado un pie... pero sólo uno. ¡Mira una mariposa azul!

A estos niños en cuanto les hablas de algo azul se les olvida todo lo demás, y pudimos seguir rastreando el camino. Cogimos margaritas, amapolas y piedrecitas, y volvimos a escribir nuestro cuento, pero yo intuía que había perdido mi fama de tía valiente con el ciempiés y encima me había convertido en medio asesina. Algo tenía que hacer para salvar mi honor...
Al ir hacia la piscina lo vi. Quieto, indefenso, tomando el sol. Sin saber el peligro que se le avecinaba...
-¡Chicos, un escarabajo azul!
Y no fue el viento, no, ni un huracán lo que se aproximaba corriendo como locos hacia mí. Les señalé dónde estaba el escarabajo y se sentaron en el suelo adorándole.

Fue Txomin quien dijo:
-es negro...
Me quité las gafas de sol y miré de cerca al escarabajo, a los ojos vamos.
-muy bien dicho, es negro pero tirando azul...y nos va a dar suerte.
Y seguimos los tres sin quitar ojo al escarabajo negro tirando azul hasta que mi padre se acercó comiendo pistachos, y dijo:
-¿qué le estáis haciendo al grillo?

Por suerte a estos niños se les olvida todo cuando pueden comer pistachos, pero yo seguí pensando en si habrá o no grillos azules... vamos tirando a azul, para escribir mi cuento.