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miércoles, 10 de julio de 2019

- Desde las estrellas -



Osa mayor. Año 3004.

-Mami ¿por qué lloras?-, -No, cariño, no lloro sólo me brillan los ojos. ¡Mira lo que he encontrado!-, -¿Qué es eso, mami?- , -Ven, siéntate junto a mí, quiero enseñarte estas viejas cartas de tu padre-, -¿De mi papá? -, - Sí, mi amor, de tu papá. Escucha, ésta fue la última -.

Mi amada Atenea; nunca creí que pudiera encontrar mi alma gemela fuera de Centauro. La primera vez que te vi creí que eras alguien corriente. Te fui conociendo y la belleza de tu alma me desbordó. Sé que lo que hago es pecado, va contra las leyes pero yo te siento. Hace tiempo que me negué a seguir vacunándome, por eso contigo, supe lo que es la ternura, la emoción, la pasión... el amor. Mi dulce Atenea, quiero darte un hijo; me estoy muriendo, siento demasiado. Pero esta muerte que se aproxima no me inspira ningún terror, al contrario, la anhelo como anhelo tu presencia a mi lado. Mi esperma ha sido congelado, pronto llegará a vuestra nave, estoy muy cansado, necesito dormir. Te siento muy dentro.
Desde la eternidad, el amor que espera mover siempre tu alma, Risko 24.

Risko 25 bostezó por tercera vez. –Mami, no entiendo nada -. Atenea abrazaba a su pequeño. -No tienes nada que entender, sólo que tú papá desde algún lugar de las estrellas siempre velará por ti...  y por mí-. La acompasada respiración del niño le indicó que se había quedado dormido. En aquel momento Atenea sintió la urgente necesidad de contestar aquella carta.

Mi indeleble Risko; han pasado siete años. Te he sentido cada minuto de este tiempo y aunque soy consciente de que estoy pecando, me oculto de todo y todos para no sentirme culpable. Las leyes dicen que sentir trae demasiadas desgracias, que hubo un tiempo en que esos sentires sólo conducían a miserias, y después guerras, odios, vanidades, egoísmos... Pero se olvidaron de que esos sentimientos negativos engrandecen las cosas buenas. La gente tiene miedo a sufrir. Yo también dejé de vacunarme, siento cosas que los demás no pueden; y aunque siento demasiado sé que no me voy a morir, sólo dejé que se me agrandara el corazón. Tu esperma fecundó. Nuestro hijo tiene cinco años. Te siento muy dentro y eso me hace feliz.
Desde las estrellas, el alma que siempre necesitara de tu recuerdo para seguir, Atenea 17.


viernes, 22 de marzo de 2019

En alguna estrella


intención política la que yo le quiera dar, NINGUNA
Es un anzuelo, sugerente. La novela es mucho más.





lo hice sola, va deprisa... hay que leer la novela :)

lunes, 25 de febrero de 2019

Hola Mariposa




La actitud lo cambia todo. El pensamiento positivo, una sonrisa, la ilusión.




Tanto por hacer, tanto por decir….
Mari Carmen es María Narro.




Es el último video, del sábado pasado.  Hay dos más para que veáis la diferencia, aunque no me sale bien cuando me graban, la espasticidad la tengo en las rodillas. Estoy casi una hora todos los días…. Mañana lo cuento


jueves, 14 de febrero de 2019

Dame una flor.



Ese ansia de vivir. De soñar. De equivocarte. De aprender.
Querer compartir mi tabla de gimnasia, mi lucha contra la espasticidad o rigidez muscular.
No todo es  tristeza. Nunca.
Empezar diciendo que no me tomo ningún medicamento.

-Ríete tú de los que echan las cartas. Mi Neurólogo dice que me tomo un relajante muscular–
Me lo mandó. Me negué, por los efectos secundarios… ¡pero como no pregunta!

Hay tantos músculos en el cuerpo!! Mi enfermedad es degenerativa muscular, ¡tengo que cuidar de todos!
Mamá pollo.
Pollo, masculino.
Digo: Operación chifleta.

Hace años que me agencie una buena dosis de humor y disciplina para trabajar en mi mantenimiento físico.
Y sin darte cuenta vas desarrollando resiliencia, la capacidad para adaptarse y superar la adversidad.
En mi caso, mente y cuerpo trabajan por igual.
También en mi caso y como purita oveja negra, invento la resiliencia rebelde.
Sin resignación nunca. Operación chifleta.

 Parece un chiste, pero es que la palabra CHIFLETA es la que mejor define lo que estoy haciendo: que no va rectamente a un fin, aunque se encamina a él. 
Siempre he intentado que la enfermedad que tengo avance lo más despacio posible. Soy muy realista. Pero consigo mejorar.

Hace 4 años me hicieron un informe en traumatología. No voy atada a la silla pero siempre` llevo los codos apoyados en los reposabrazos. Me pidieron que pusiera mis brazos en cruz, y me caía hacia un lado. Ahora no me caigo hacia ningún lado, y varias cosas más que quiero compartir.

No soy profesional y la labor de documentación es inmensa, mi gimnasia diaria, y si gran cotorra no volver a tragar piscina acabo la semana que viene.


viernes, 18 de enero de 2019

Y luego, otra vez.



Es difícil acabar de mirar las noticias sin que te entre mal cuerpo. Me niego a hablar de Julen, ni de chicas muertas, palizas, malos tratos… ya saben: el último mono de Singapur que hay quien mantiene al margen de temas delicados por eso, porque me consideran idiota. 

Claro, que los que les secundan…

Mi sensibilidad y educación me dicen que me centre en lo que importa, o me lio a hostias con maltratadores, pozos ilegales, frío polar y demás.

De política e investiduras paso por salud mental, ni te cuento del orejón –digo Errejón- y toda su vasca.  Procurarme un mantenimiento físico me calma y me ayuda a ser feliz.
Y en ello estoy desde el pasado día 3.

Ejercicio, ejercicio y tesón. No hay más, todos los días. Mi constancia jamás será la tuya. Lo hago sola, no hay médicos ni medicinas, sino información y lo consulto todo con mi fisio.
Basado en respiratorios, coordinación, lecturas en voz alta y fuerza con mis piernas.
Y escribo.
 Habrá fotos y vídeo.
Los viernes descanso porque vienen mis perros.



viernes, 21 de diciembre de 2018

Libia, la Navidad


Va tan deprisa la vida que a veces rozas la soledad, cada uno va a lo suyo y te has convertido en el último mono.
Pero muy mona.
Y me pido el último mono de Singapur, que suena mejor.

Pero no es malo estar sola, malo es sentirse sola. Y juro que te daría de... lo más alejado a  un beso, cuando dándome la espalda hablas de mí como si no estuviera. sabes que no te oigo si no me miras y veo tus labios. Qué importa!! El último mono de Singapur –que ahora oye más que nunca, sin audífonos. Sin médicos, sin resignación. Con constancia e  investigación-.
Lástima de  educación y sentimientos del mono. De Singapur. Para no mandarte al carajo y un poco más allá.
Y que es Navidad. Días complicados y bellos. Cargados de paciencia y alegría.
Intrínseca, no me hace falta disfrazarme. Aunque no sé si la veras, soy de todo menos idiota.

Palermo. Conferencia Internacional por Libia 12/11/2018
“Con la mediación de Al Sissi, Italia ha logrado convocar al mariscal Khalifa Haftar. Roma recupera de Francia el expediente libio. La ONU ve realizado su plan económico: un solo banco central que recaude los ingresos provenientes del petróleo. Para encaminar a Libia a la paz, se precisa trabajar sobre tres frentes: la economía, el desarme de las milicias y la reconciliación nacional. El dinero libio congelado en el exterior rondaría los 500 millardos de dólares estadounidenses. 

(…)Los que ganan son, sobre todo, la ONU –Ghassan Salamé y Stephanie Williams – que ve realizado su plan económico: poner fin a la distribución bipolar de las entradas petrolíferas en dos bancos, reuniendo la totalidad de los ingresos en un único banco central bajo Al Serraj, para evitar la dispersión de fondos, algo que sólo serviría para financiar a las milicias. Dicho paso es el preludio a las elecciones, para las cuales se hace necesaria una constitución aprobada por todos.

Gana también Italia, que de un modo elegante ha logrado recuperar la gestión del expediente Libia y quitárselo de las manos a Francia, un actor importante en el sur de Libia y de enorme influencia sobre las milicias, otorgando nuevamente a Roma su posición única en Libia, reconocida internacionalmente.
En cuanto a los ganadores locales, por ahora debe excluirse al pueblo libio, siendo que a corto plazo no sentirá ningún beneficio de todo esto…”`

Y  mientras la desolación, el miedo, el contrabando de armas y de seres humanos seguirán llenando las calles desnudas de Libia. Otros huirán.
Y a más de mil kilómetros de los países que viven en Guerra seguiremos pensando que vivimos la mayor de las injusticias.
Feliz Navidad.


viernes, 30 de noviembre de 2018

El mundo al VERRÉS


El mundo al revés.-

Hace varios meses se habló mucho del Aquarius aquel barco de refugiados procedentes de Libia en su mayoría. Algunos países, como fue el caso de Italia, les negaron la entrada alegando ‘no al tráfico ilegal de inmigrantes’.
En aquel barco había niños, embarazadas, menores… No iban de paseo, buscaban una vida digna ¿y la encontraron?
Pues no lo sé. Yo no podría negarle la ayuda a nadie, pero hay que mirar hacia todos los sitios antes. No todo el mundo puede ayudar y España lo hizo. Y si protestas eres facha. O  racista.
Solo pienso.

No me parece muy normal luchar por los derechos humanos de unos. Sino por lo de todos.

Por nuestros mayores, para que se igualen las pensiones.
Porque puedan encender la calefacción más de dos horas al día, por ejemplo.
Hay tanto paro en España que me preocupa y avergüenza tanto las pensiones vitalicias de los políticos, como las pateras llenas de inmigrantes que llegan a nuestras costas.
Los desahucios. Los mortales y oscuros desahucios.
La violencia.

El dinero destinado al Procés, pasando por encima de los parados que dejó la ‘espanta’ de empresas en Cataluña, entre otras acrobacias.
Y si de acrobacias y monopatines hablamos, que  se prepare la Policía Local de Guadalajara. Cuando los chicos se aburren no conducen a toda pastilla por la acera sino por la carretera.

Y si vuelvo a oír que Kiko Matamoros es el critico LITERARIO más influenciable del país… pues alzo los brazos y grito ¡Gibraltar español! Y sansacabao.



martes, 13 de marzo de 2018

Te mentiría


Te mentiría si dijera
que nunca pregunté al viento
si tú me querías…
Te mentiría.

Te mentiría si dijera
que no he visto, en el ocaso de la luna,
a una sirena llorar,
que no he visto a miles de cisnes
rendirse ante la adversidad,
que no he visto tenues estrellas
vagando en la oscuridad.

Te mentiría si dijera
que la vida es un tobogán
de dulces sensaciones,
que la vida nace y muere
con cada valiente,
que la vida es una senda
ya marcada...
Te mentiría.

Te mentiría si dijera
que nunca he visto marchitarse
la primavera,
que nunca he visto quebrarse
una quimera,
que nunca he visto perderse
mi fuerza entera.

Te mentiría si dijera
que siempre pregunté al viento
por qué a mí...
Te mentiría.

viernes, 5 de enero de 2018

Un solo corazón

Sentada en el andén, 
Mi cuerpo tiembla y puedo ver, 
Que a lo lejos silva el viejo tren 
Como sombra del ayer. 

Hacía frío. Sentía congelada su alma mientras llenaba aquella triste maleta con diminutos jirones de su ser, poca ropa y demasiados sueños rotos. Era lo mejor. De alguna forma era lo mejor, se repetía sin cesar. ¡Pero eran tantos, tantos los recuerdos de los momentos felices vividos, había sido tan puro y noble su amor! Lo llenaba todo y poco a poco o fue de repente.. veía como aquel hombre se iba convirtiendo en un extraño, y a pesar de todo le seguía queriendo, y a pesar de todo... ¡No podía más! Temía que le fallaran las fuerzas... ¡dolía tanto! Secándose las lágrimas, Laura, cerró la maleta, salió de casa y se dirigió a la estación de Atocha.
Una mujer perdida ocupó un asiento en el tren de las 17.45 Madrid-Salamanca.
Si los recuerdos no quemaran, si no la hubieran conducido a las más míseras tinieblas, quizá podría haber pensado que no todos los días le ofrecen a una un cargo de responsabilidad en una revista tan prestigiosa como ‘suya’. Pero no podía darse cuenta de nada.

El tren se puso en marcha. Su mirada se iba deslizando sobre un paisaje que no veía y su corazón solo gritaba: Daniel... Daniel... Daniel...

Fue un poco antes de Navidad cuando en una noche negra, después de una absurda discusión, él acabo perdiendo los nervios y estampó un violento puñetazo sobre el rostro de su mujer. Laura petrificada mientras veía correr la sangre que emanaba de su nariz, se encerró en el cuarto de baño. Daniel espantado de sí mismo salió de casa. Aquella noche volvió de madrugada. Antes de irse a trabajar Laura creyó observarle mirando preocupado su herida en la cara, también le pareció recibir un beso en la frente, pero cuando despertó y se vio sola supo que lo había soñado. Aquella mañana mientras se pintaba más de lo normal intentando que no se notase nada sobre su pálida piel, recordaba los primeros años de casada.
.... La infantil efusión con que daba y recibía Amor, caricias, cariños. Como dejaba mecer su espíritu en la más preciosa cuna de ilusiones sin faltarle nunca esa chispa de fuego en sus ojos. Y Daniel, diligente, caballero, amantísimo de su mujer, viviendo para ella; pintando proyectos, sueños de mil colores y sacando a flote una pequeña empresa. Pasaban los años y crecía la empresa, crecía él y crecía su matrimonio. Se encontraba en el cenit de su carrera. Y sin saber cuando todo empezó a ir mal...

Paso el día sola. Se acostó temprano refugiándose en la lectura. Sintió a su marido llegar a casa, prepararse la cena y evitar entrar en el dormitorio ¿sentía remordimientos? No, él no sabía qué era eso. Esa noche tampoco durmió con ella. Por la mañana Laura encontró una rosa en la almohada.
 Y así transcurrían los días, unos daban paso a otros. Las rosas sobre la almohada se multiplicaban, pero era, como si a esas flores les faltara el color, la vida. En Navidad, delante de la familia, Laura y Daniel volvieron a ser el matrimonio perfecto. Pero algo se rompía cada vez más. Dicen que la convivencia es la tumba del Amor, pensaba ella viendo cada vez más lejos aquel paraíso de Dante, esa sublime expresión del ideal, ese cielo siempre azul.
Necesitaba volver a ser ella. Recobrar su identidad, aunque nada le dolía más que imaginar la vida sin él sabía que debía ser así, tenía que volver a empezar, en otro lugar, lejos de allí.
Tres meses después viajaba a Salamanca gracias a la oferta recibida.

Mirando distraídamente por la ventana de su oficina mientras saboreaba un solitario café, su pensamiento volaba hacia él, “¿Por qué no llama? ¿Por qué no escribe? ¿Se ha olvidado ya de mí?”
No, no era fácil ser un solo corazón.
Había decidido ser avara con sus sentimientos, empequeñecer su corazón pensando solo en ella, después en ella y luego en ella, ¡cúmplelo! –se dijo.
El teléfono sonó.
-Laura tráeme el nuevo catálogo.

Al llegar con los vistosos papeles al despacho del gerente, la secretaría le informó que tendría que esperar un par de minutos.
-Está hablando con el jefe- dijo señalando hacia la puerta del despacho.
Mientras las dos mujeres seguían hablando, dentro de la oficina la gerente se despedía de su interlocutor:
-Sí, no te preocupes, te mantendré informado de todo, descuida, confía en mí, nunca lo sabrá Daniel.

No será fácil ser 
De nuevo un solo corazón, 
Siempre había sido una mitad 
Sin saber mi identidad. 



viernes, 29 de diciembre de 2017

Porque yo soy así

“Cuando era un chiquillo que alegría,
Jugando a la guerra noche y día,
Saltando una verja verte a ti,
Y así en tus ojos algo nuevo descubrir.”
Hacía dos horas que habían cruzado la frontera. Las cuatro chicas del ford Mondeo británico, miraban embelesadas el paisaje. No era para menos, ¡llevaban tanto tiempo soñando que un día visitarían España! y sin pensarlo, ni siquiera imaginarlo les había surgido la oportunidad de esas vacaciones.
-Españolito muy toro -Ann enseguida miró el diccionario- No, no, no... is very hombre.
Las chicas realmente estaban tranquilas, Ann dominaba el idioma y Peggy había elaborado un planning vacacional perfecto y bien documentado.

“Las rosas decían que eras mía,
Y un gato me hacía compañía,
Desde que me dejaste yo no se,
Porque la ventana es más grande sin tu amor.”´
Lo que les venía preocupando, sobre todo a Helen que conducía, era que desde que habían abandonado la autovía (pues querían parar en Zaragoza a visitar la Alhambra) no veían ningún indicador. Por lo que decidieron dar la vuelta, volver a la autovía e ir directamente a Madrid, allí visitarían la Maestranza, que sin duda era mucho más okey.
Katrina, la copiloto, descubrió en el plano de carreteras una comarcal, la tomarían evitando así la autopista de peaje. En tres horas llegarían a Madrid. Pero..., pasaron mucho tiempo sin ver indicadores.
Por fin una city. ¡Qué raro! su nombre no viene en el mapa. Dudan si han de parar a preguntar. Prefieren seguir un poco más, tal vez no estén perdidas.

“El gato que está en nuestro cielo,
No va a volver a casa si no estás,
No sabes mi amor que noche bella,
Presiento que tu estás en esa estrella.”

Media hora más sin ver señales de civilización.
Se empiezan a preocupar. Casi no queda gasolina.... Allí, allí, ¡there!, ¡there !, a man whit sheeps.
-¡Help !, ¡help !
El pastor se acerca al coche. Su cara se ilumina cuando ve a las cuatro. Rápidamente se quita la boina y acicala sus cinco pelos.
-¡¡A las buenas tardes !! -les dice.
-We're losts -contestan.
Cirilo arruga su cara y pasados unos minutos les vuelve a decir:
-Ah no no YO JA-PO-NES NO SE

“El gato que  está triste y azul,
Nunca se olvida que fuiste mía,
Más siempre sabra de mi sufrir,
Porque en mis ojos ... una lágrima hay”
Ann busca en su diccionario.
-Nosotras semos o estemos perludas 
-¿peludas? ¡KIA! con lo remajas que sois y lo bien depiladicas que vais -al ir tomando confianza en la conversación, Cirilo se acoda en la ventanilla abierta del Mondeo- ¡anda que si vierais los bigotes de la Tomasa!
-I don't understand -repetía Ann pasando frenéticamente las páginas del diccionario- ¡¡¡PERDIDAS!!!, semos perdidas.
-Ahhhhhhhhhh ¡cacho de pena me da! pero don Evaristo no confiesa ahora.
-¿To Madrid please?
-¿Tu Madrid? ¿mío? ¡kiaaaaaaaaaaaaaaaa oveeeeeja no te mees en las ruedas!  
La copiloto bajándose del coche esquiva con remilgo las ovejas y de cuatro sutiles zancadas se pone delante del hombre. Le enseña el mapa y grita:
-¡MADRIS!

“Querída querida, vida mía..
Reflejo de luna que reía,
Si amar es errado culpa mía,
Te amé..
En el fondo que es la vida no lo sé.”
Cirilo sin dejar de mirar por entre el escote de la blusa que tiene enfrente, pisa fuerte en el suelo y grita:
-¡BURGOS!

Una semana después los padres de Helen reciben una postal que traducida vendría a decir así:
Querida familia; España es diferente, maravillosa, única. Estamos en un apartamento en primera línea de playa. Hemos hecho muchos amigos. Primero conocimos a nuestros vecinos: Cirilo y su mujer Tomasa. Tienen muchos primos que por la noche nos enseñan a cazar gamusinos en la era, digo en el mar. Hay que ser español para poder ver un gamusino. No hemos podido ir a la Maestranza porque cierran en verano, pero hoy vi un encierro con toros de verdad en la tele, es que son los Fermines de San Pamplona. Todos los días después de comer cuando los españolitos se mueren por un rato, nosotras practicamos la equitación, aunque en esta ciudad solo hay dos razas de caballos: la mula y el borrico. Os he comprado un botijo. Mañana preparamos la vuelta a casa. Nos da pena irnos así que hemos pensado pasar antes por La Coruña, queremos visitar La Giralda.
Hasta la semana que viene, querida familia.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

La última matanza

“ Dicen los viejos que en éste país
hubo una guerra
que hay dos Españas que guardan aún
el sabor de viejas deudas”

-¡Corrutos!
Quizás quiso decir corruptos.
-¡Que no, leches, no! Corrutos, más que corrutos, que se quedaron con la matanza del Jenaro.
 --¡Abuela, deje usted de chillar al ordenador que me estoy cabreando!

“Dicen los viejos que hacemos lo que nos da la gana 
Y no es posible que así pueda haber 
Gobierno que gobierne nada”

Desde que mi abuela se había enterado de que los López Ayala se volvían a presentar a la Alcaldía de su pueblo y hacían campaña en Internet, ella se empeñó en aprender aquella nueva teoría de las redes sociales. Algo que hacía furor entre sus compañeros de la tercera edad. Daba prestigio y seguidores. Aunque ella sólo quería contar la verdad; la verdadera verdad de los verdaderos hechos…
-¿Con hache o sin hache?
-Déjeme, abuela, mejor usted me cuenta y yo escribo.
-Está bien, Paquita. Escribe tú porque al ordenador le faltan teclas. Y envía un whatsapp a la Elvira que su marido no le cuenta ná.
 
“Dicen los viejos que no se nos dé rienda suelta 
que todos aquí llevamos 
la violencia a flor de piel“

-Todo fue muy sospecho -empezó a contarme-, había que hacer matanza como todos los años, pero allí sólo había un cochinillo, poca sangre y mucho frío.
-¿En dónde? –pregunté asustada.
-Calla y escribe la verdad de los verdaderos hechos. Siempre –continúo- habían matado tres cerdos…
-Ah no ¡Me niego…! –chillé viendo a los pobres cerditos.
-Escribe, Paquita, que luego bien te comes la morcilla –contestó enfadada-. A todos nos extrañó menos al Jenaro. Hacía tiempo que a los Ayala les habían comprado unas tierras con la condición de hacer un centro social, pero nunca se hizo. En su lugar abrieron grandes carnicerías por toda España. Sacaron muchísimo dinero, dieron mucho trabajo, compraron buenas casas, hicieron viajes. Muchos, demasiados… hasta que llegó la última matanza.

“Pero yo sólo he visto gente muy obediente 
hasta en la cama 
Gente que tan sólo pide 
vivir su vida, sin más mentiras y en paz”

 -Jopetas, abuela, qué bien lo cuenta usted ¿Y qué pasó?
-Que el dinero, el trabajo, las casas y los viajes desaparecieron. Y en su lugar apareció un cochinillo… ¡corrutos! Más que cerdos!!
-¡Me he perdido, abuela! No entiendo.
- Es muy fácil, tesoro. No se puede hacer matanza con un cochinillo –me dijo-, tienen que engordarle y esperar. Pero no les quedaba tiempo ni dinero…
-¿Entonces no hubo matanza?

Libertad, libertad sin ira libertad 
guárdate tu miedo y tu ira 
porque hay libertad, sin ira libertad 
y si no la hay sin duda la habrá”

-Claro que hubo, Paquita. Mataron todos los sueños e ilusiones de quienes trabajaban para ellos. Y se llevaron la pequeña matanza del Jenaro para hacerla pasar por propia…por el que dirán. Esa gente tropezará siempre con la misma piedra: vivir por encima de sus posibilidades, y aparentar.
-¡Vaya…! Está bien, abuela. Coja usted el ordenador y escriba lo que quiera. Y no cierre los ojos cuando le diga que cierre las pestañas.

-¡Trepotentes!
Quizás quiso decir prepotentes.

“Libertad, libertad sin ira libertad 
guárdate tu miedo y tu ira 
porque hay libertad, sin ira libertad 
y si no la hay sin duda la habrá “


miércoles, 15 de noviembre de 2017

En alguna estrella

No pasa nada, estoy muy bien.
Sólo he escrito una nueva novela.


Sinopsis de En alguna estrella

El cacareado oro de Moscú aparece en Guadalajara el mismo día que Carrero Blanco vuela por los aires en Madrid.

¿Y si todos guardáramos en nuestra mente ese sentimiento y esa risa que nos ayudaron a vivir?
Un joven guardia civil llega al emblemático Cuartel de Globos en junio de 1973. Pronto acaba enamorado de una alcarreña, de los caballos que allí hay, de las murallas rotas del cuartel y de las estrellas, pero no de las que se cuelgan en el uniforme sino de las del cielo para disgusto de su padre, el coronel Genaro Robles  Durante las Fiestas de Guadalajara se enfrenta a su primer caso adentrándose en la etnia gitana. Unos singulares gitanos que rondarán toda la historia.
Con el atentado del almirante Carrero Blanco y la aparición del oro de Moscú, la novela se dispara con acontecimientos tan divertidos y surrealistas como dramáticos. Hasta la mañana de año nuevo de 1975 en la que todo cambia de una manera brutal.
En mitad de la historia la autora, en su osadía, se atreve a revelarle un breve secreto al lector. Para ello le traslada al siglo XIV, al Alcázar Real de Guadalajara.