
por María Narro.
¿Quién fue usted en su vida anterior?
Anabel guiaba el ratón del ordenador con prisa; de una terraza a otra terraza, de la capilla de Anubis a la capilla de Hator, del pórtico norte a... ¡estaba haciendo el tonto! Tenía la cabeza llena de fantasmas. Primero mete los datos de su amiga egipcia en aquel estúpido juego, y luego examina el templo de Hatshepsut palmo a palmo con el nuevo programa.
Algunos escritores se vuelven locos, recordó, no saben distinguir la realidad de la ficción.
Las confidencias de Maatkara aquella tarde que estaba de bajón no significaban nada. Que tuviera un accidente y perdiera la memoria en el 2007 tan sólo era un dato de mala suerte. Sin embargo, lo inquietante y atrayente había sido saber que el accidente fue en el mes de Junio y que se había despertado del coma al arrancarle una muela. Absurdo ¿no?
Lo mismo habría pensado ella si no hubiese sabido la fecha y cómo se identificó la momia KV60a. Estaba obsesionada... realmente se sentía enferma desde que la dijeron que estaba perdiendo la audición. Buscaba hilos, torpes hilos, que la ayudaran a salir de su drama y volver a escribir. Y aquel hilo se llamaba Maatkara...
-¿Dónde vives? –le había preguntado en inglés cuando conversaron en el chat por primera vez.
-In the Cairo, near the museum...
Aun sabiendo que cualquiera puede vivir cerca del museo del Cairo, que internet es una fábrica de mentiras, que a nadie le arrancan una muela y menos sin anestesia...

¿Y qué es la literatura sino una mentira bien contada?
((y así empezó todo...))