
Mi universo...
seguir, trabajar, avanzar.
Escribir, crear historias, vivir. Mi familia, ilusiones, perseguir un sueño.
Constancia, tenacidad, mi perro, no dejar de creer en mí...
Todavía no sé cuando se publicará mi segunda novela, Las palabras del viento, pero sé que se hará cuando la lean y alguien me preste la debida atención, la forma puede fallar porque no soy Shakespeare pero nunca el contenido. Aunque sé que es difícil, casi imposible, que alguien lea a una desconocida sin enchufes.
Todavía no sé cuando se publicará mi segunda novela, Las palabras del viento, pero sé que se hará cuando la lean y alguien me preste la debida atención, la forma puede fallar porque no soy Shakespeare pero nunca el contenido. Aunque sé que es difícil, casi imposible, que alguien lea a una desconocida sin enchufes.
Quizá los tengo porque yo ya publiqué mi primer libro, pero al fantástico editor que tuve se le ‘olvidó’ hacer distribución del libro fuera de mi ciudad, amén de que con las prisas no lo pasó por un corrector.
Cierto carisma sí que tengo, pero lo empleo para seguir... seguir viva, escribiendo luchando... Seguir, el único éxito válido en la vida.
Sólo hay que tirar de hemerotecas para comprobar la multitudinaria presentación de mi primer libro, la entrega de un premio, la segunda presentación...
Pero los favores a la larga se pagan muy caros, y con mi segunda novela bajo el brazo decido hacerlo yo sola. Sólo cuenta mi forma de escribir, de lo demás ya os enteraréis...
Porque se sabrá.
¿y que pasa? Que las grandes editoriales no me hacen caso, las pequeñas tampoco; las grandes agencias literarias me rechazan sin leerme –la de Bacells aún no lo sé- con esta crisis a todo el mundo le ha dado por escribir... sean buenos o malos. Con dinero muchos te hacen caso o te leen, a ser posible en efectivo, y yo dije que no pago.
Debería estar desesperada ¿no?
Pues no.
¿Veis al niño de la foto? Es mi sobrino pequeño, se parece mucho a mí cuando tiene algo que ocultar... Creo en mí, soy buena y lo mejor está por llegar ;)
Pero los favores a la larga se pagan muy caros, y con mi segunda novela bajo el brazo decido hacerlo yo sola. Sólo cuenta mi forma de escribir, de lo demás ya os enteraréis...
Porque se sabrá.
¿y que pasa? Que las grandes editoriales no me hacen caso, las pequeñas tampoco; las grandes agencias literarias me rechazan sin leerme –la de Bacells aún no lo sé- con esta crisis a todo el mundo le ha dado por escribir... sean buenos o malos. Con dinero muchos te hacen caso o te leen, a ser posible en efectivo, y yo dije que no pago.
Debería estar desesperada ¿no?
Pues no.
¿Veis al niño de la foto? Es mi sobrino pequeño, se parece mucho a mí cuando tiene algo que ocultar... Creo en mí, soy buena y lo mejor está por llegar ;)