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viernes, 27 de diciembre de 2013

Y tira la cabra al monte

Lo que viene siendo el brutismo de toda la vida (tengo la manía de inventarme palabras, pero cuando una es bruta es bruta y punto).

Esta costando mucho, mucho recuperarme. Es todo el día luchando porque el nuevo año viene llenito de ilusiones y trabajo y me necesito al cien por doscientos. Luchando contra el dolor sin perder la sonrisa que se podría llamar la cosa; mi pierna casi perfecta, la contractura del hombro regular hasta que me vea mi fisio y los resultados más que óptimos pero lentos y agotadores… brutismo total, ya te digo.
Apenas estoy por aquí y aprovecho a leeros con el portátil mientras descanso. No me deja escribir y me está cabreando porque va como un rayo; tiene el Windows 2014… bueno, el nuevo y es tan nuevo que no lo entiende ni Dios ¡Si al menos se estuviera quieto para poder configurarle…!

Lo mejor de estos días están siendo, además de que los lunes se han convertido en viernes, mis perros. Ver a el pequeño ladrando a ritmo de villancico; ladra todo lo que no conoce, me llena de besos cuando me maquillo y se asusta del TENS… es una carcajada continua. Días de fiesta, mal tiempo y reposo significa perros en casa, ellos están encantados y yo más.

Tocaría hacer balance de año pero es que ha sido tan nefasto que me niego. Toca a mi familia, mis libros, o mi problema de audición y se acabó la rubia, guapita y tonta en silla de ruedas. Porque soy morena y bruta... en silla también. Me sé defender, brutismo total, o llámame inteligente a ratos. Me quedo con las enseñanzas que han sido muchas y mi nueva radiante novela: Claridad.
Necesitaba luz, risas y esperanza. Sensibilidad…que además de bruta soy muy sensible.

Se abre una ventana de luz en mitad del camino, los ojos cerrados y respirando al viento. Sigo creyendo en mí y esa fuerza no deja de empujarme. Deseo con ansia que llegue el nuevo año, que nadie se atragante con las uvas y que el recibo de la luz de la Moncloa sea apocalíptico.

2 comentarios:

Raquel dijo...

A mi me pasa al revés, mi ordenador es tan viejo y lento que me desespera :)
Me alegra que tu pierna vaya mejorando y mantengas siempre la sonrisa.
Tus perros me encantan, no me extraña que estés loquita por ellos.
Me ha gustado especialmente el último párrafo, eso de "Sigo creyendo en mi y esa fuerza no deja de empujarme"
Qué importante es esa fuerza para todo, es el motor de todo :)

Feliz año, María.

Migue Angel Cibrián dijo...

Hay que hacer una colecta para pagar a Windows por estarse quietos :-) No escribo palabras feas :-)
Miguel-A.